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Las probaturas, rotaciones y esos cambios inesperados en los onces iníciales ya han terminado para algunas selecciones. El resto del camino es solo para los vencedores, no hay margen a un siguiente duelo para sacar cuentas o esperar a los favores de otros equipos.
Se despide una fase de grupos llena de historias inesperadas, para bien o para mal. Quizás aún no es momento para desmenuzarlas como se debe, pero Turquía y Uruguay, así como Cabo Verde o Sudáfrica llevan líneas distintas al resto. Ahora, las prioridades van con número a la espalda.
Entre los 35 y 39 años hemos visto la mejor versión de Messi en Copas del Mundo. Sin nada en juego y con necesidad de minutos de cierta calidad para otras piernas, Leo aguardaba el instante para darle continuidad a esa seguidilla de partidos con balones dentro de la cabaña rival.
Faltaba la especialidad de la casa. Jordania se daba por satisfecha al ver el marcador en la pizarra. Por su parte, el 10 parece tener un pacto consigo mismo para provocar a la imaginación de los entornos mediáticos en busca de competir por el titular más visto. Un libre directo y la leyenda crece.
Y más récords dentro del rectángulo verde. Es palpable las dificultades inglesas para dominar los partidos con poco espacio para explotar todas sus virtudes. Palmas para Panamá, aunque la foto exclusiva es de Harry Kane. A partir de ahora presume de ser el futbolista de su país con más goles en estos torneos.
A nivel colectivo, la expectativa creció tras la demostración contra Croacia. Colocar la varilla tan alta desde comienzo conlleva a una responsabilidad directamente proporcional al favoritismo de los Tres Leones. El reto es encontrar esos otros registros para no ser tan predecibles.
Algo parecido nos permite explicar el desempeño medio de una Portugal con una losa no tan sencilla de cargarla. Bob Martínez queda en el centro de las críticas. Se comienza a expandir el rumor de no encontrar la fórmula para hacer del talento luso una máquina letal.
Con Bélgica de ejemplo cercano, muchos creen en la teoría del quiero porque tengo, pero no puedo. Y ojo, en octavos un posible duelo ante España. Demasiado temprano para retornar a casa, aunque el rival sea el candidato de la mitad más uno. Colombia señaló carencias de los portugueses.
No se deje engañar por el resultado. Un choque sin goles por extrañezas de la vida. Los cafeteros se robaron el balón, dieron ritmo a cada acción de juego, pero les faltó la tan anhelada contundencia. Con ella todo, sin ella nada. Diversión sudamericana en Miami con el liderato de grupo como premio.