Diplomática de Cuba en EEUU dice que las sanciones de Trump son “pretexto” para una acción militar
Las recientes sanciones de Estados Unidos contra los líderes de Cuba y la acusación contra el expresidente Raúl Castro son un “pretexto” para que el gobierno del presidente Donald Trump convenza al pueblo estadounidense de respaldar una intervención militar, declaró a The Associated Press la principal diplomática cubana en Washington.
En una entrevista el martes, la embajadora Lianys Torres Rivera reiteró las acusaciones contra el gobierno de Trump, en línea con lo que han sostenido otros funcionarios cubanos, entre ellos el canciller y el presidente, y se quejó amargamente de que Estados Unidos está apuntando contra civiles cubanos con su embargo de décadas y un nuevo bloqueo a los envíos de combustible a la isla.
“Las sanciones contra nuestros líderes, las vemos como un pretexto para hacer que el pueblo estadounidense piense que somos una amenaza”, expresó en la embajada de Cuba en Washington. “No somos una amenaza para Estados Unidos, y no queremos confrontación”.
Torres Rivera, quien ostenta el título formal de encargada de negocios, describió la situación como “una guerra sin bombas”. Dijo que los intentos por cambiar el gobierno cubano mediante coerción o fuerza enfrentarán una resistencia encarnizada.
“Raúl es sagrado”, dijo sobre la acusación presentada el mes pasado por un jurado investigador federal contra Castro. El expresidente, de 95 años, enfrenta cargos de asociación delictuosa y asesinato relacionados con el derribo en 1996 de dos aviones civiles sin armas operados por Hermanos al Rescate, un grupo de exiliados de Miami, mientras él era ministro de Defensa de Cuba.
“Raúl es un símbolo sagrado de la Revolución, y defenderemos a Raúl —al igual que al país— hasta el final”, manifestó Torres Rivera. “Si somos atacados, responderemos, y estamos preparados para eso. Pero no lo queremos”.
Sus comentarios reflejan una creencia entre muchos cubanos y analistas de Cuba de que los cargos contra Castro, y las sanciones impuestas a otros líderes del gobierno socialista, son similares a los que el gobierno de Trump alegó eran la razón de su intervención militar en Venezuela en enero, en la que fue depuesto el entonces presidente Nicolás Maduro.
El jueves, el mismo día en que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones al presidente cubano Miguel Díaz-Canel, al hijo y al nieto de Castro, y a otros, Trump dijo sobre Cuba: “Vamos a encargarnos de eso tan pronto como hayamos terminado” las operaciones militares en Irán.
Trump ha estado amenazando con tomar acciones militares en Cuba desde que derrocó a Maduro, y luego ordenó un bloqueo energético que estranguló los envíos de combustible a la isla. Eso ha provocado apagones graves, escasez de alimentos y un colapso económico en todo el país.
Torres Rivera dijo que las medidas del gobierno de Trump para apretar las tuercas a la ya tambaleante economía de Cuba han derivado en una miseria incalculable para los cubanos de a pie, los cuales luchan por sobrevivir con cortes de electricidad de hasta 20 horas al día y costos exorbitantes de la gasolina, el queroseno y otros bienes cotidianos, incluidos alimentos y medicinas.
“Lo que está pasando ahora es duro”, lamentó. “Es desgarrador”.
Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, y otros funcionarios del gobierno han negado repetidamente que las penurias económicas de Cuba sean culpa de Estados Unidos, y han atribuido repetidamente la culpa a las políticas socialistas del gobierno cubano. No han descartado una acción militar contra la isla, pero han dicho que están dispuestos a dar tiempo a las autoridades cubanas para hacer reformas.
Torres Rivera indicó que las discusiones recientes entre altos funcionarios estadounidenses y cubanos en La Habana y en otros lugares han sido “profesionales y respetuosas”. Pero señaló que Cuba no está dispuesta a cambiar, a menos que las reformas se hagan desde el interior y no bajo coacción.
Exembajadora cubana en Vietnam, otro país socialista con el que Cuba tiene vínculos de larga data, la funcionaria señaló que Washington y Hanoi han forjado una relación positiva durante las últimas cuatro décadas, pero sólo porque los vietnamitas implementaron reformas a su propio ritmo. Lo mismo debería permitírsele a La Habana, manifestó.
“Queremos asegurarnos de que los únicos cambios al sistema los hagamos nosotros”, recalcó.
Sin embargo, Rubio ha dicho que Cuba representa una amenaza grave a la seguridad nacional de Estados Unidos debido a sus vínculos de seguridad e inteligencia con China y Rusia, y sus relaciones amistosas con enemigos de Washington en América Latina.
“Realmente no creo que este sistema sea capaz de reformarse, a menos que nuevas personas tomen el control o se imponga una nueva mentalidad”, declaró ante los legisladores en una audiencia del Congreso la semana pasada.
El Departamento de Estado no respondió de momento a una solicitud de comentarios sobre las declaraciones de la embajadora cubana.
(Tomado de AP)