Políticas de Trump dejan sin trabajo a migrantes y estadounidenses

Agentes del ICE en Estados Unidos. Foto: Ron Rogers.

Las políticas antimigrantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han buscado frenar el flujo de extranjeros y deportar a miles de indocumentados bajo la justificación de que están “robando empleos” a la población local, ha tenido el efecto opuesto al reducir el número de fuentes de trabajo disponibles para ciudadanos estadounidenses, concluyó un informe de un destacado y no partidario centro de análisis económico.

El nuevo reporte del National Bureau of Economic Research socava una premisa central de la política del republicano, quien afirma que mexicanos y otros inmigrantes quitan empleo a estadounidenses y minan a la sociedad. “Deportaciones masivas igual a más empleo”, afirmó la Casa Blanca en un comunicado de prensa en enero.

Las economistas Chloe East y Elizabeth Cox, que encabezaron esta investigación, compararon regiones afectadas por el incremento de los arrestos por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y las que no han resultado tan perjudicadas por las redadas durante los primeros 10 meses del año pasado.

Lo que descubrieron es que en donde se realizaron redadas y detenciones masivas la oferta de trabajo para inmigrantes indocumentados se desplomó, pero también los empleos disponibles para ciudadanos estadounidenses sin educación universitaria.

“Por cada arresto del ICE, seis personas probablemente indocumentadas dejaron de trabajar”, reporta el informe, pero la pérdida de estos puestos en construcción, agricultura y manufactura también resultó en que un trabajador estadounidense dejara de laborar.

“Estamos demostrando, usando los datos en tiempo real del segundo gobierno de Trump, que un incremento en la actividad del ICE ha sido realmente dañina para el mercado laboral, no sólo para los trabajadores inmigrantes que permanecen en Estados Unidos, también para los nacidos en el país”, resaltó East a The Washington Post.

La reducción de la fuerza laboral inmigrante deprimió a las economías locales en zonas donde se realizan las redadas y detenciones y con ello disminuyeron las ganancias de las empresas de la región. Eso resultó en que estas compañías cesaron a empleados que eran ciudadanos estadounidenses.

“En otras palabras, deportar a trabajadores que respetan la ley reduce las oportunidades de empleos para estadounidenses”, argumentó The Wall Street Journal, rotativo conservador proempresarial, en un editorial.

“Esto no es un descubrimiento novedoso, pero demuestra cómo deportar a inmigrantes no criminales es económicamente contraproducente”, concluyó.

(Tomado de La Jornada)