Retiro de Emiratos Árabes Unidos de Organización de Países Exportadores de Petróleo afectaría precios mundiales de combustible

La retirada prevista de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la alianza OPEP+, será efectiva a partir del primero mayo de 2026. Foto:EFE

Según un informe de la Corporación Bancaria de Hong Kong y Shanghái (HSBC), la salida prevista de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y su alianza extendida OPEP+, efectiva desde el primero de mayo de 2026, tendrá un impacto inmediato limitado en los mercados petroleros, ya que podría debilitar la capacidad del grupo para gestionar el suministro global y controlar los precios a largo plazo.

El retiro de EAU, uno de los principales productores de petróleo a nivel global, representa un significativo desafío para la OPEP+ en un momento geopolítico complejo. 

La investigación publicada el martes 28 de abril, por el grupo bancario, señala que esta decisión ocurre mientras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán interrumpe los flujos energéticos esenciales en la región.

Esta decisión estratégica del país árabe busca maximizar sus capacidades productivas y ejecutar un plan de inversión de 150 mil millones de dólares hacia 2030, según la investigación del banco.

A corto plazo, HSBC anticipa pocos cambios en el suministro mundial de petróleo, ya que las exportaciones de crudo del Golfo Pérsico siguen afectadas por las interrupciones en el estratégico estrecho de Ormuz, prácticamente cerrado desde finales de febrero.

El ente bancario precisó que el oleoducto de Abu Dabi, que permite a las exportaciones evitar el Estrecho al transportar crudo al puerto de Fujairah, posee una capacidad aproximada de 1,8 millones de barriles diarios y ya opera cerca de su máxima capacidad.

No obstante, HSBC indica que una vez reanudado el tráfico seguro a través del paso estratégico, EAU ya no estará sujeto a las cuotas de producción de la OPEP+ y podrá aumentar gradualmente su extracción. Las estimaciones del banco concluyen que la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) podría incrementar la producción a más de 4,5 millones de barriles diarios (bpd), frente a su cuota de la OPEP+ de aproximadamente 3,4 millones de bpd para mayo de 2026.

Cualquier aumento en la oferta se implementaría de forma paulatina, durante un período de 12 a 18 meses, en línea con la intención declarada de ADNOC de incrementar la producción según la demanda y las condiciones del mercado. Estos suministros adicionales de EAU contribuirían a la recuperación de las reservas mundiales de petróleo, mermadas tras recientes retiradas.

A largo plazo, el HSBC puntualiza que la retirada de un miembro clave del Golfo podría debilitar la cohesión y la credibilidad de la OPEP+, dificultando el control de la oferta.

El aumento de la capacidad de producción de EAU y sus planes de inversión a largo plazo, que incluyen un programa de 150 mil millones de dólares hasta 2030, evidencian su intención de recurrir a las reservas a medida que se flexibilicen las restricciones de producción.

La ausencia de EAU también elevaría la probabilidad de incumplimiento de las cuotas de producción por parte de los miembros restantes. 

HSBC afirma que la OPEP+ podría afrontar dificultades para gestionar los precios durante períodos de baja demanda o alta oferta proveniente de países no pertenecientes a la OPEP si se debilita el cumplimiento colectivo de las decisiones de producción.

La salida de EAU, miembro de la organización desde 1967, responde a un cambio estratégico orientado a maximizar sus capacidades productivas y ejecutar un plan de inversión de 150 mil millones de dólares hacia 2030.

La institución financiera advirtió que la ausencia de este actor fundamental socava la credibilidad de la OPEP+, dificultando la gestión de precios en periodos de baja demanda y aumentando el riesgo de que otros miembros incumplan sus cuotas de producción colectivas.

Según lo anunciado por EAU, con este movimiento estratégico buscan fortalecer su autonomía operativa frente a las fluctuaciones del mercado global y los actuales desafíos geopolíticos que reconfiguran el mapa energético mundial.

La economía de los EAU tiene como objetivo ser competitiva y dinámica. Esto puede lograrse aumentando la productividad de la economía nacional, apoyando a las empresas nacionales, invirtiendo en investigación científica y sectores prometedores, centrándose en la innovación, el emprendimiento y las industrias avanzadas, desarrollando una estrategia nacional para dar forma al futuro de la economía y la industria de los EAU.

La situación se agrava a medida que los países del Golfo en general, y Emiratos Árabes Unidos en particular, están pasando de ser grandes proveedores de capital a convertirse en prestatarios netos.

Esta transformación abrupta está generando pánico en el sistema financiero global, especialmente en el estadounidense, debido a las profundas implicaciones para la estabilidad económica y las inversiones internacionales.

(Con información de Telesur)