Por suerte, hay medidas que puedes tomar antes de que ocurra para minimizar las posibilidades de que tú y tu cuenta de Google os separéis para siempre. Lo básico: activa la autenticación de dos factores y revisa tus opciones de recuperación. Pero Google ha ido un paso más allá con una función relativamente nueva que puede sacarte de un apuro: los Contactos de recuperación.
Sepa más en Canal USB