Foto: Guillermo Rodríguez Hidalgo-Gato/ Radio Rebelde.
La selección cubana de sóftbol inauguró su participación en el Campeonato Panamericano Masculino con una victoria contundente, al imponerse 9-2 sobre Aruba en un partido donde la ofensiva antillana dictó sentencia desde los primeros instantes.
Bajo el cielo ardiente del estadio José Gabriel Amin Manzur, la selección de la mayor de las Antillas golpeó primero y golpeó fuerte: tres carreras en la misma apertura del encuentro estremecieron la grama y silenciaron cualquier presagio adverso. La artillería cubana no dio tregua al abridor arubeño Jomark Joánnes Bernadinus, quien sufrió el embate inicial de una alineación que mostró sincronía y paciencia en el plato.
Fue Osvaldo Pérez quien, con sencillo oportuno, remolcó a dos compañeros para firmar la primera declaración de autoridad. El antesalista se convirtió en una pesadilla para el pitcheo rival a lo largo de la jornada, acumulando tres impulsadas que resultaron clave en el engranaje ofensivo.
Aquella ventaja inicial no fue un destello pasajero, sino la antesala de una ofensiva sostenida; en el tercer episodio, Cuba desató un vendaval de cuatro anotaciones que inclinó definitivamente la balanza. El torpedero Luis Domínguez disparó un triple con dos hombres en circulación, batazo que abrió grietas en la defensa rival, y César Boza lo llevó al plato con imparable certero frente al relevista Ray-Giorgio Bernabela.
Para el cuarto capítulo, los cubanos ya pisaban con comodidad el acelerador. Dos rayitas adicionales llegaron al marcador, una de ellas la tercera impulsada por Pérez en la jornada, consolidando una ventaja que obligó a mirar el marcador con resignación del lado arubeño. Aunque los caribeños neerlandeses reaccionaron y lograron descontar para maquillar el resultado, la diferencia construida desde el alba del partido resultó inalcanzable.
Desde la lomita, Alain Román tejió tres entradas inmaculadas, sin permitir hits y con siete ponches que cayeron como martillazos sobre la zona de strike; su dominio marcó el tono del duelo y entregó la responsabilidad a un bullpen que supo custodiar la ventaja. Rafael Guerra asumió el relevo y, pese a tolerar dos anotaciones en igual número de episodios, cerró las compuertas para asegurar el salvamento y mantener a raya cualquier intento de remontada.
Con este triunfo, Cuba comienza con paso firme su tránsito por el certamen continental, que reúne a 13 selecciones y se extenderá hasta el 28 de febrero en Montería, Colombia. Los equipos fueron distribuidos en tres grupos para la ronda inicial (21–23 de febrero): el A lo integran Argentina, Cuba, Panamá, Aruba y Puerto Rico; el B, Venezuela, Canadá, Colombia y Perú; y el C, Estados Unidos, México, República Dominicana y Guatemala.
Avanzarán a la Superronda, prevista del 24 al 27 de febrero, los tres primeros de cada apartado; el día 28 se disputará el partido por el quinto lugar, el duelo por la medalla de bronce y la gran final. El torneo, además de coronar al campeón continental, sirve como clasificatorio para la Copa Mundial Masculina de Sóftbol WBSC 2028/2029, lo que añade peso y trascendencia a cada lanzamiento.
La mayor de las Antillas no tendrá tiempo para celebraciones: volverá hoy mismo al diamante para enfrentar a Panamá, mañana chocará con Puerto Rico y el lunes cerrará la fase de grupos ante Argentina, en busca de consolidar su avance y mantener viva la llama de un sueño que comenzó con autoridad y carácter.
(Con información de ACN)