Las autoridades declararon estado de emergencia y desplegaron equipos de rescate, que trasladaron a los heridos a hospitales cercanos.
El primer ministro Shehbaz Sharify otras figuras políticas condenaron el ataque. Allama Raja Nasir Abbas(líder opositor) criticó las fallas de seguridad e instó a donar sangre para los heridos críticos.
Elembajador de Irán en Pakistán,Reza Amiri Moghadam, también repudió el atentado y expresó solidaridad con las víctimas.
Los heridos presentan lesiones por metralla y quemaduras graves,con varios en estado crítico.
Las labores de rescate continúan por posibles víctimas atrapadas bajo escombros.
Ningún grupo se ha atribuido el ataque, pero se investigan vínculos con redes extremistas o conflictos sectarios.
El gobierno pakistaní reportó operativos recientes contra grupos como Tehreek-i-Taliban Pakistán Fitna al Hindustan, neutralizando a cientos de militantes.
El Ministerio del Interior anunció refuerzo de seguridad en templos religiosos y una investigación exhaustiva.
(Tomado de RT )