Argentina declaró hace un tiempo a la inexistente organización como una entidad terrorista, para seguir los pasos de la manipuladora narrativa imperial.
Ser lamebotas del imperio, como Maria -Corina y Milei, puede ser el camino seguro al ridículo.
Argentina declaró hace un tiempo a la inexistente organización como una entidad terrorista, para seguir los pasos de la manipuladora narrativa imperial.
Ser lamebotas del imperio, como Maria -Corina y Milei, puede ser el camino seguro al ridículo.