En un comunicado oficial, calificó el hecho como un “grave acto de piratería” que viola múltiples instrumentos del Derecho Internacional.
Entre las normas infringidas, señaló el artículo 3 del Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la navegación marítima de 1988, el artículo 2 de la Carta de la ONU y el artículo 2 de la Convención de Ginebra sobre la Alta Mar.
El gobierno venezolano anunció que ejercerá todas las acciones correspondientes, incluyendo la denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU y otros organismos multilaterales, asegurando que estos actos “no quedarán impunes”.
(Tomado de Misión Verdad)