El secretario de Guerra defiende las operaciones contra el narcotráfico
El Departamento de Guerra de EE.UU. perpetró su primer “ataque cinético” nocturno contra una embarcación en el Caribe, que habría dejado al menos seis muertos.
La noticia fue confirmada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en la red social X. Según su versión, los muertos serían supuestos miembros del Tren de Aragua, una organización criminal declarada como “terrorista” a principios de este año por la Administración Trump.
“Nuestra inteligencia tenía conocimiento de que el buque estaba involucrado en el contrabando ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida de narcotráfico y transportaba narcóticos”, dijo el alto funcionario, repitiendo la misma argumentación dada en casos anteriores, sin que mediaran pruebas concretas y verificables.
Hegseth recalcó que la operación mortal fue ordenada por el presidente de EE.UU., Donald Trump. El ataque, del que no se ofrecieron mayores detalles, se habría ejecutado “en aguas internacionales”.
“Fue el primer ataque nocturno. Los seis terroristas murieron y ninguna fuerza estadounidense resultó herida en este ataque. Si eres un narcoterrorista que trafica drogas en nuestro hemisferio, te trataremos como tratamos a Al-Qaeda. De día o de noche, mapearemos tus redes, rastrearemos a tu gente, te cazaremos y te mataremos”, dijo el secretario de Defensa..
A la fecha, no se sabe la identidad de la mayoría de las víctimas de los inéditos operativos letales de EE.UU. para la supuesta interdicción de drogas, lo que ha disparado las alertas de los organismos internacionales.
Para expertos de la ONU y de otros organismos, estos bombardeos son desproporcionales, ya que implican “ejecuciones extrajudiciales” violatorias del derecho internacional.
De momento, salvo declaraciones de Trump o sus voceros, se desconoce el protocolo usado por la Administración estadounidense para determinar que las personas asesinadas eran “narcoterroristas”, así como la ubicación de los blancos o las supuestas incautaciones de drogas. Las únicas 'evidencias' son videos en redes sociales de los ataques.
Agresión estadounidense en el Caribe
El pasado mes de agosto, EE.UU. desplegó un amplio contingente militar en el Caribe. Actualmente, Washington ejecuta acciones militares y bombardeos en aguas cercanas al territorio venezolano con el argumento, sin sustento ni pruebas, de combatir a los cárteles del narcotráfico.
Los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y Colombia, Gustavo Petro, han sido señalados por Trump, sin tampoco ofrecer evidencias, de liderar organizaciones narcotraficantes, lo que ha provocado un deterioro de las relaciones con Washington y confirmado el sesgo político de las acusaciones del magnate republicano, conocido por distorsionar la verdad y hasta estadísticas con tal de justificar las decisiones polémicas de su Gobierno.
Maduro sostiene que su país es víctima de “una guerra multiforme” orquestada desde EE.UU. y el Estado venezolano ha reiterado que es objeto de “agresión armada para imponer un cambio de régimen” y un Gobierno “títere”, a fin de “robarle el petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales”.
Los bombardeos contra pequeñas embarcaciones también han sido criticados por Gobiernos como los de Colombia, Brasil y Venezuela, así como por demócratas en el Congreso y expertos de Naciones Unidas, que han señalado que se trata de “ejecuciones sumarias” al derecho internacional.
Esta semana, la ofensiva estadounidense se trasladó a las aguas del Pacífico, desde donde organizaciones internacionales estiman que están las rutas por las que se transporta más del 80% de la droga que llega a territorio estadounidense.
Trump ya ha deslizado que el próximo paso de su Gobierno será autorizar operaciones “por tierra”.
El Tren de Aragua es el nombre con el que se denomina a una banda surgida en Venezuela, que ha sido combatida por las autoridades locales.
Caracas mantiene órdenes de captura vigentes para algunos de los cabecillas de la organización, que lograron fugarse de un macrooperativo desplegado en una cárcel del país sudamericano.
(Con información de ABC Internacional y RT en Español)