Desde la llegada del Cholo Simeone al Atlético de Madrid, lo habitual tras 38 jornadas ligueras es visualizar a los Rojiblancos junto a Azulgranas y Merengues en la parte alta de la tabla de posiciones. El cuarto puesto se ha repartido como pastel de cumpleaños, pero un equipo aspira a quedarse con el pedazo más grande.
Para ello el Villarreal cuenta con un entrenador especialista en dichas peleas. Marcelino García Toral es de esos directores técnicos muy curtido en el certamen español. Sin ir más lejos, al propio Submarino Amarillo lo llevó a la cuarta plaza hace más de una década.
Sin salirnos de la Comunidad Valenciana, al histórico elenco Che, de presente inestable, lo logró enganchar al último cupo de Champions League durante dos campañas seguidas. Sencillo, el llamado en noviembre de 2023 al nacido en 1964 resultó la movida perfecta para la directiva Groguets.
Una mirada más atrás dentro de este propio siglo nos permite percibir la calidad de un DT en ocasiones infravalorado. Durante el curso 2005-2006 le regaló el ascenso a primera al Recreativo de Huelva. Por cierto, también les hizo competir hasta el octavo lugar una temporada después.
Sus siguientes hazañas en los banquillos se trasladaron al Racing de Santander y al Zaragoza. Con el primero alcanzó puesto de Copa UEFA. Con el segundo consiguió su segundo ascenso a la máxima categoría española. Ya después tocaba el turno el mentado Villarreal, aunque antes lo sacó de la segunda división.
De vuelta al presente, esta campaña apunta a ilusionante. Otro mercado atractivo con apuestas siempre arriesgadas brindan al Submarino la delantera por el cuarto lugar. Y ojo, no puede sonar descabellado si hace sufrir al Atlético por un tercer puesto nada distante.
Con la salida de Alex Baena, reinventarse en el estilo resulta una necesidad. Alberto Moleiro posee un gran último pase, pero difiere en algunos registros del ahora futbolista del Metropolitano. Si bien solo han disputado par de encuentros, una idea se nota con claridad. Velocidad tras el robo del balón y tres toques para plantarse frente al marco rival.
Es ahí donde piezas como Nicolás Pépé, Tajon Buchanan y Etta Eyong se presentan como factores claves. A la espera de Ayoze Pérez y Gerard Moreno, el gol debe ser muy bien repartido. Se ha marchado Yeremy Pino, pero se aspira a la explosión de otro canadiense, Tani Oluwaseyi. Por cierto se habla de Rubén Vargas para explotar los espacios encima del verde.