El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habla junto al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en el primer día de la cumbre de la OTAN en La Haya, Países Bajos, el 24 de junio de 2025. Foto: Reuters.
Los líderes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han abordado este martes en su cumbre en La Haya la inversión militar para la próxima década, buscando un compromiso para subir el gasto al 5% del PIB como exige el presidente Donald Trump.
Según declaró antes de la cumbre el jefe de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ese aumento implicará que los aliados financien una quintuplicación de las capacidades de defensa aérea, la compra de “miles” de tanques y vehículos blindados más y “millones de cartuchos” de munición de artillería.
Se espera que los líderes de los 32 países aliados firmen este miércoles un nuevo objetivo de gasto en Defensa del 5% del PIB, más del doble del nivel del 2% acordado en 2014 en una cumbre en Gales.
Rutte describió la subida como “un salto cuántico ambicioso, histórico y fundamental para asegurar nuestro futuro” que conducirá a una Alianza Atlántica “más fuerte, más justa y más letal”.
El objetivo, que se espera que los miembros de la Alianza cumplan a más tardar en 2035, se divide en 3.5% para gasto militar básico o puro (equipamiento bélico) y un 1.5% a gasto adicional, que incluye inversiones en seguridad, movilidad militar, infraestructura, protección de fronteras, ciberseguridad, y cooperación militar y civil.
Pese a las reticencias de algunos aliados, como Italia, Canadá, Eslovaquia o Bélgica, que han señalado sus dificultades con el objetivo de gasto, España es el país que ha estado abanderando el “no” al nuevo objetivo de gasto.
En carta previa a la reunión, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo a Rutte que comprometer a España con el 5% del PIB sería “poco razonable” y “contraproducente”.
La misiva generó tensiones en los días previos a la cumbre, pero fuentes diplomáticas indicaron que se prevé una cláusula de excepción que permita a Madrid adoptar un enfoque gradual o flexible.
Rutte planteó a Sánchez, en una negociación contrarreloj previa a la cumbre, dar flexibilidad a España para fijar su propia senda de gasto, que Madrid quiere vincular a los objetivos de capacidades, a cambio de apoyo a la declaración de la cumbre.
Para España, sería una excepción al objetivo general del 5% y considera que, en cambio, solo deberá dedicar el 2.1% a defensa para cubrir su compromisos militares.
Tanto la OTAN como distintos miembros de la alianza recalcaron en las últimas horas que no hay cláusulas de escape posible al compromiso de gasto de los 32 aliados y el propio Rutte ha avisado a España que deberá elevar su inversión hasta el 3.5% para cumplir con la organización.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha confirmado en un mensaje este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que los 32 aliados de la OTAN, incluyendo España, se comprometerán a gastar el 5% del PIB en Defensa en la cumbre de La Haya, un acuerdo que califica de “victoria” del presidente norteamericano.
Mientras se daba por hecho el acuerdo preliminar de los 32 miembros para un 5% como nuevo listón de gasto, la reticencia de Madrid hizo que Trump criticara a España en el avión presidencial rumbo a La Haya.
Trump dijo que España es un “problema” en la OTAN por su falta de gasto en defensa. “España no está de acuerdo, esto es muy injusto para el resto”, declaró aludiendo a la reticencia de Sánchez, presionado por sus socios de gobierno, a pactar el listón de 5%, no yendo más allá del 2.1% del PIB.
Agencias de prensa citaron a fuentes aliadas explicando que la declaración de la cumbre se aprobará por consenso e implicará a los 32 miembros de la organización, y considerando la carta de Rutte como “consumo interno” para Sánchez, pero que no consolida una excepción para España ni reconoce un listón de gasto diferente.
Trump, cuyo país aportó en 2024 el 62% del total del gasto en defensa de la OTAN, exige que los miembros europeos y Canadá suban su inversión en el sector al 5% del PIB nacional de aquí a 10 años. De lo contrario, amenaza con no asistir en caso de agresión a los “malos pagadores”, además de reducir su presencia militar en Europa.
El incremento que se avecina es drástico, ya que en 2024, según datos de la Alianza, el gasto medio en defensa entre los miembros europeos y Canadá fue del 2%, el objetivo imperante hasta ahora. Washington invirtió un 3.2%.
Previamente a la llegada de Trump, en un evento lateral sobre industria de defensa, los líderes europeos y Rutte dieron espacio al ucraniano Volodímir Zelenski.
“Seguiremos dando pleno apoyo a Ucrania y presionando a Rusia. El 18. º paquete de sanciones va de camino”, dijo el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
“La Europa de la defensa se ha despertado al fin”, se felicitó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, haciendo balance de la reciente creación de dos mecanismos que deben movilizar en los próximos años 800 000 millones de euros de inversión y créditos destinados al sector.
“Creemos que un 5% es el nivel correcto”, comentó Zelenski, mientras Von der Leyen le decía “aquí estás entre amigos”.
Oposición en España
Este propio martes, el PSOE y Sumar, socios en el Gobierno español, han dejado claro que España no se doblegará a los deseos de Trump y no incrementará su gasto en defensa hasta el 5% del producto interno bruto.
Así de rotundos se han mostrado los portavoces de los dos grupos parlamentarios durante el debate en el Pleno del Congreso de una proposición del PP para que el plan de seguridad y defensa presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y dotado con 10 471 millones de euros, se someta a debate y votación en la Cámara.
Más allá del contenido de la iniciativa, el debate ha derivado en los acontecimientos previos a la cumbre de la OTAN en La Haya y en la negativa del Gobierno a llegar hasta ese 5% del PIB como piden Trump y el jefe de la Alianza Atlántica, Mark Rutte.
La diputada socialista Cristina López Zamora ha opinado que al PP le “molesta” que España “tenga voz propia en Europa” y que el Gobierno “no se arrodille” ante Trump. Pero “mientras ustedes gritan −ha dicho a los populares−, nosotros gobernamos”.
López Zamora ha insistido en que su partido no permitirá que los “caprichos” de Trump condicionen las políticas de España, y se ha preguntado si el PP estaría dispuesto a sacrificar las prioridades en materia social y el futuro de los jóvenes “solo para contentar a quien desprecia a la Unión Europea cada vez que tiene oportunidad”.
“Quien se lucra de la guerra es quien la comienza, la prorroga y la convierte en negocio. No destinaremos un 5% del PIB como pretenden algunos y desean ustedes y sus socios [en alusión al PP y Vox]”, ha enfatizado la diputada.
Más contundente ha sido el diputado de Sumar José Manuel Lago, quien ha asegurado que el PP tiene el “mismo objetivo” que Trump, obligar a España a alcanzar un 5% del PIB en gasto en defensa.
“A pesar de las amenazas de Trump, este Gobierno no lo va a hacer, no se destinar el 5% del PIB a defensa”, ha aseverado Lago antes de recordar que España “no puede soportar ese incremento disparatado”, que equivaldría a un gasto de 85 000 millones de euros, lo que significaría multiplicar por más de seis la cifra de 2023.
Para Lago, el plan de Trump cuando dice que España tiene que pagar es “claro”: “hacer caja”, porque, en opinión del diputado de Sumar, solo se podría aumentar el gasto hasta esos porcentajes “comprando armamento de EE.UU”.
(Con información de agencias)