Representantes de la Empresa de Seguridad Nuclear con el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, celebran la finalización de la primera unidad B61-13. Foto: Department of Energy
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) de Estados Unidos informó sobre la fabricación de la primera unidad de la bomba nuclear B61-13, una versión modernizada de la bomba termonuclear B61.
El secretario de Energía, Chris Wright, destacó que este proyecto se completó casi un año antes de lo previsto y en menos de dos años desde su anuncio inicial. “La notable velocidad de producción demuestra nuestro compromiso con la disuasión en esta era volátil”, afirmó Wright, señalando que este logro refuerza la postura estratégica de EE.UU. tanto frente a adversarios como aliados.
La nueva B61-13, con una potencia equivalente a 360 kilotones (24 veces mayor que la bomba de Hiroshima), está diseñada para ser lanzada por aviones modernos y reemplazará parte del arsenal de bombas B61-7. Su desarrollo responde a lo que el Departamento de Defensa describió en octubre de 2023 como “las exigencias de un entorno de seguridad en rápida evolución”.
Paralelamente, la Fuerza Aérea estadounidense realizó una prueba del misil balístico intercontinental Minuteman III, lanzado desde la Base Vandenberg en California hacia el atolón Kwajalein en las Islas Marshall, cubriendo una distancia de 6 875 kilómetros.
El arma "sigue siendo la piedra angular de la disuasión estratégica de nuestra nación", anunció el coronel Dustin Harmon, comandante del 377.° Grupo de Pruebas y Evaluación. United States Space Force
El ensayo, que incluyó un vehículo de reingreso Mark-21, fue presentado como parte de las actividades rutinarias para verificar la eficacia del sistema de disuasión nuclear.
Las autoridades militares enfatizaron que esta prueba, la número 300+ de este tipo, no constituye una respuesta a eventos globales específicos. El coronel Dustin Harmon, comandante del 377º Grupo de Pruebas, señaló que el Minuteman III sigue siendo “la piedra angular de la disuasión estratégica” mientras se prepara la transición al nuevo misil Sentinel (GBSD).
El general Thomas Bussiere, comandante del Comando de Ataque Global, destacó que estas acciones subrayan la fortaleza del componente de misiles balísticos dentro de la tríada nuclear estadounidense.
En las Islas Marshall, especialistas utilizaron avanzados sistemas de radar y sensores ópticos para recopilar datos durante la fase terminal del vuelo, información crucial para evaluar el rendimiento del sistema.
Estos desarrollos ocurren en el marco de los esfuerzos de modernización del arsenal nuclear estadounidense, destinados a mantener lo que las autoridades describen como una “disuasión creíble” frente a las amenazas del siglo XXI. Casey Rumfelt, director del Sitio de Pruebas Reagan, resaltó la importancia estratégica de esta instalación para garantizar la efectividad de los sistemas de defensa nacional.
(Con información de RT en Español)