El Barcelona celebró este domingo otro Clásico, esta vez con 4-3, y prácticamente tiene el título de la liga española. Foto: Tomada de La Vanguardia/ Ap-LaPresse.
“El Barça se acaba llevando los tres puntos en un Clásico de locos, de manicomio. Levantó un 0-2 en apenas media hora”, resumió Marca el dramático partido en el Estadio Olímpico de Montjuïc, mientras Mundo Deportivo destacaba que los culés “se llevan el Clásico, el cuarto de cuatro, y conquistan más de media liga poniéndose a siete puntos del Real Madrid a falta de tres jornadas”.
Aunque los madrileños comenzaron arriba con doblete de Kylian Mbappé antes del minuto 15 y amenazaron con otro en el segundo tiempo otra vez por intermedio del francés, que completó hat-trick, los azulgrana tuvieron de su lado un doblete del brasileño Raphinha (34’ y 45’) y los goles de Eric García (19’) y Lamine Yamal (32’).
Con este resultado, que en parte podría aliviar el reciente fracaso ante el Inter, el Barcelona casi sentencia el título liguero tomando ventaja de siete puntos sobre el club blanco y con gol average a favor, a falta de solo tres jornadas para el final del calendario.
El Barça “tenía el partido cerrado con 4-2 y el Madrid volvió al partido, se puso 4-3 y tuvo hasta tres ocasiones clarísimas para empatar. Hubo polémica, goles anulados en los últimos minutos en las dos áreas y un espectáculo brutal. Y todo deja como resultado a un Barça con siete de ventaja sobre el Real Madrid con nueve puntos por disputarse. La Liga pinta blaugrana”, dijo Marca.
Ninguno de los dos entrenadores hizo inventos. Flick salió con los mismos 11 que se quedaron con la miel en los labios en San Siro, con Gerard Martín y Eric Garcia en los laterales. Ancelotti repitió la fórmula que funcionó en el primer tiempo contra el Celta, manteniendo a Güler, que se situó en la punta derecha del ataque blanco.
Y el partido empezó con los dos bloques siendo fieles a sus virtudes y debilidades. El Barça desinhibido en ataque, insistiendo en la presión, y a la vez endeble en defensa.
El Madrid, en cambio, esperaba su momento con la pegada de Mbappé. Y, en este escenario, una montaña rusa se instaló en Montjuïc, la misma que apareció contra el Atlético de Madrid en las semifinales de la Copa del Rey (4-4) y contra el Inter de Milán (3-3).
El Real Madrid copió el inicio que firmaron en el Olímpico Lluís Companys colchoneros e interistas hace pocas semanas. Dos goles marcaron los de Ancelotti antes del primer cuarto de hora. Los dos llevaron la firma de Kylian Mpabbé, una pesadilla para el cuadro barcelonista.
Mbappé celebró tres veces frente al Barcelona en Montjuïc. Foto: LaPresse.
El primero (5’) llegó desde los 11 metros. Cubarsí, con un mal control, dejó solo al 9 blanco y Szczesny, en el mano a mano, le derribó claramente en otra acción inocente del meta polaco que penaliza a su equipo.
El segundo (14’), tras dos llegadas peligrosas del Barça, fue en una contra letal. Pase con el interior de Vinícius que Mbappé resolvió con clase cruzando el balón. Se quejaron los catalanes por una falta previa a Lamine Yamal, que no fue.
La efectividad goleadora del Real Madrid condenaba a un rival tierno atrás que, ni mucho menos, bajó los brazos. Y es que al Barça de Flick no le puedes dar nunca por muerto. Se levantó, otra vez, para firmar 30 minutos espléndidos. Fútbol total para remontar un partido que se le había puesto muy cuesta arriba al líder de LaLiga.
Un vendaval pasó por encima de un Madrid timorato, incapaz de quitarle el balón al conjunto azulgrana, que no paró de insistir, insistir e insistir ofensivamente para anotar cuatro goles antes del descanso.
El hoy lateral Eric Garcia, que también marcó en San Siro, anotó el 2-1 (19’) con la testa en la salida de un saque de esquina, justo después de que el otro carrilero, Gerard Martín, probara a Courtois con un trallazo potente.
Trece minutos después, apareció Lamine Yamal con una rosquita precisa con su zurda prodigiosa que recordó, salvando las distancias, a la que se inventó frente al Inter de Milán. No podía faltar el delantero de Mataró a la cita en su último clásico siendo menor de edad.
Enloquecía el público de Montjuïc, que quería más. Los jugadores de Flick también querían más y casi en la siguiente jugada (3-2, 34’) celebraron el tercero. Se aprovechó Pedri de un choque en la medular entre Mbappé y Ceballos para ponerla al espacio a Raphinha, que superó con un remate raso a Courtois.
El Madrid andaba desnortado, sin respuesta ante el huracán azulgrana, que no cesó en hurgar en la herida de un rival que dejó en evidencia sus carencias defensivas que se evidenciaron en el cuarto tanto de Raphinha antes del descanso (4-2, 45’).
El brasileño robó el balón a Lucas en la zona de tres cuartos. El esférico llegó a Ferrán, que le devolvió al inventor de la jugada, que resolvió a placer desde el interior del área.
Antes, el VAR anuló un penalti de De Jong a Mbappé por fuera de juego previo y en la última jugada del primer tiempo tampoco subió un tanto del francés por el mismo motivo.
Tras el pitazo para el descanso, el Barcelona dominaba por 4-2 un partido que abrió con dos goles de Kylian Mbappé (5’, con penalti, y 14’), quien había adelantado 0-2 al Real Madrid antes del cuarto de hora, a lo que siguiño la reacción del Barça por vía de Eric García (19’), Lamine Yamal (32’) y Raphinha (34’ y 45’).
Las estadísticas en esa instancia: posesión 62.8% para los culés y 37.2% para los merengues; 11 disparos totales el Barça y 2 el Real Madrid; 7 disparos a puertas el Barça y 2 el Real Madrid; 8 faltas el Barça, 7 el Madrid; 1 tarjeta amarilla el Barça, 2 el Madrid.
Buscó soluciones Ancelotti al descanso dando entrada a Modric y Brahim por Güler y Ceballos. Lo agradeció su equipo, que fue más incisivo en la presión y le arrebató en muchos momentos el balón al Barcelona, que esperaba su momento en una transición rápida. En estas, Lamine Yamal anotó el quinto, aunque no subió al marcador por posición antirreglamentaria.
Se lesionó Cubarsí y entró Christensen en su lugar. Y cuando parecía que los locales tenían el partido controlado, otro error azulgrana propició el hat trick de Mbappé.
Se enredó el Barça saliendo con el balón que cayó a los pies de Modric. El croata asistió a Vinicius y este encontró a la estrella blanca, que batió de nuevo a Szczesny (4-3, 70’). Once goles ha marcado ya el internacional galo al Barça, seis con la zamarra del PSG y otros cinco con la del Real Madrid.
El Barça no remató el encuentro (aunque Lamine Yamal y Raphinha rozaron el quinto), el árbitro y el VAR no vieron unas manos del área de Tchouaméni y el Madrid se lo creyó. El canterano Víctor Muñoz, que hoy debutó con el primer equipo blanco, y Mbappé, en una contra repelida por Szczesny, tuvieron el empate en otra concesión defensiva azulgrana.
El árbitro anuló el gol a Tchouaméni en la salida de un córner por fuera de juego de Mbappé al intentar rematar el balón. Tampoco subió al marcador el tanto de Fermín, por manos del andaluz, pero el Barcelona no lo necesitó para dejar LaLiga vista para sentencia.
Mbappé celebró tres veces frente al Barcelona en Montjuïc. Foto: LaPresse.
Lamine Yamal: “Sacamos una ventaja muy importante, y era importante después del partido de Champions ante nuestra afición. Ahora a disfrutar, muy contentos. Es algo muy especial, este año no lo hemos tenido fácil sin poder jugar en el Camp Nou. Se lo dije a mi madre, la Champions la seguiremos intentando cada año, hasta que la ganemos”.
Ancelotti: “Hemos defendido mal, y punto. Hemos regalado algunas cosas y nos han castigado. Yo he visto este partido, entre dos grandes equipos. No hay nada que reprochar a mi equipo, ha sido un compromiso total y no ha salido bien, pero lo hemos competido hasta el último minuto. Es el último Clásico de la temporada, hay que terminar bien la temporada e intentar ganar los tres partidos”.
Hansi Flick: “Hoy es para los fans, para los jugadores, para el Club. Es fantástico, hemos conseguido remontar un 0-2, y sobre todo después de Milán”.
Raphinha sobre si es el golpe definitivo, su doblete y el MVP del partido: “Creo que sí. Solo depende de nosotros. Tenemos que celebrar la victoria de hoy. Los Clásicos son muy importantes. Pero tenemos que ganar otro partido más.
“Podría haber marcado más. He fallado tres ocasiones que no se puede fallar. Tengo una exigencia muy alta de mí. Pienso más en las que he fallado que en los goles marcados. Pero estoy feliz por ayudar al equipo.
“Se lo daría a otros jugadores antes que a mí. No he hecho mi mejor partido. A Lamine Yamal, a Szczesny, Cubarsí, Iñigo... O Pedri, que para mí siempre es el MVP. He estado por debajo de ellos”.
(Con información de EFE y La Vanguardia)