China paraliza completamente las importaciones de gas natural licuado estadounidense en medio de escalada de guerra comercial

Un transportador de GNL atraca en Yantai, provincia de Shandong, China, el 14 de febrero de 2025. Foto: Costfoto/ Gettyimages.ru

Según un reciente informe del Financial Times basado en datos de seguimiento marítimo, China ha mantenido un cese total de las importaciones de gas natural licuado (GNL) procedente de Estados Unidos durante más de diez semanas consecutivas. Esta drástica medida marca una significativa expansión del conflicto comercial bilateral hacia el estratégico sector energético, con profundas implicaciones para los mercados globales de hidrocarburos.

El último cargamento de GNL estadounidense que llegó a territorio chino data del 6 de febrero, cuando un buque metanero transportando 69 000 toneladas del combustible procedente de Texas arribó al puerto de Fujian.

Un segundo envío programado fue redirigido urgentemente a Bangladés cuando Pekín implementó el 10 de febrero un arancel inicial del 15% sobre estas importaciones, medida que posteriormente escaló hasta el 49%. Este brusco incremento impositivo ha convertido al GNL norteamericano en una opción comercialmente inviable para las empresas energéticas chinas en el escenario actual.

Anne-Sophie Corbeau, destacada investigadora del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, advirtió que “habrá consecuencias a largo plazo” de esta decisión. “No creo que los importadores chinos de GNL contraten nunca ningún nuevo suministro estadounidense”, pronosticó la especialista, sugiriendo que esta medida podría representar un punto de inflexión permanente en los flujos comerciales energéticos entre las dos potencias.

Ante esta situación, China estaría acelerando su acercamiento energético con Rusia. Zhang Hanhui, embajador chino en Moscú, reveló recientemente que numerosas empresas de su país están solicitando activamente mediación diplomática para establecer nuevos contratos con proveedores rusos.

“Sé con certeza que hay muchos compradores chinos interesados. Muchos están pidiendo a nuestra Embajada que les ayude a conectar con proveedores rusos, así que definitivamente veremos un aumento en estas importaciones”, afirmó el diplomático.

Gillian Boccara, analista senior de la firma Kpler, considera improbable una normalización comercial a corto plazo. “China tiene capacidad para sostener esta suspensión de compras durante bastante tiempo”, explicó, destacando la diversificación de fuentes de suministro del gigante asiático.

Esta visión fue respaldada por Richard Bronze de Energy Aspects, quien señaló que “con aranceles que constituyen prácticamente un embargo, estamos ante una reorganización estructural de los flujos globales de GNL”.

Contexto de la escalada arancelaria bilateral

• 2 de abril: El presidente Trump impone aranceles del 54% a productos chinos

• 10 de abril: China responde con tasas del 34% a importaciones estadounidenses

• Tarifas vigentes: 125% (China a EE.UU.) y 145% (EE.UU. a China)

• 15 de abril: La administración Trump amenaza con elevar aranceles al 245%

• Medida china paralela: Suspensión de exportaciones de tierras raras e imanes permanentes, componentes esenciales para industrias tecnológicas y de defensa

Este enfrentamiento comercial está reconfigurando radicalmente las alianzas energéticas globales. Mientras Estados Unidos busca nuevos mercados para su producción de shale gas, China fortalece su asociación estratégica con Rusia en el sector energético. Expertos coinciden en que estos cambios podrían tener efectos duraderos en la arquitectura del comercio internacional de hidrocarburos, con consecuencias para la seguridad energética global y los precios internacionales del gas.

(Con información de RT en Español)

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