Tensión política en Francia: Manifestaciones en todo el país contra el nuevo primer ministro

Masivas movilizaciones tienen lugar en más de un centenar de municipios en rechazo de lo que denuncian como un golpe de Estado por parte del presidente Francés, Emmanuel Macrón. Foto: @hugodeschamps21

Este sábado 7 de septiembre, cientos de miles de franceses participaron en protestas organizadas por el Nuevo Frente Popular (NFP) en rechazo al nombramiento de Michel Barnier como primer ministro por el presidente Emmanuel Macron. Las manifestaciones se llevaron a cabo en cerca de 150 municipios, siendo la plaza de la Bastilla en París uno de los puntos centrales de concentración.

Barnier, un veterano político de derecha de 73 años, fue criticado por la izquierda, que considera su designación un “golpe de Estado” contra la voluntad popular, ya que ignora los resultados de las recientes elecciones legislativas en las que el NFP se consolidó como la coalición mayoritaria con 192 escaños en la Asamblea Nacional.

En París, decenas de miles de manifestantes se reunieron pasado el mediodía en la plaza de la Bastilla, y se espera que la marcha continúe hacia la plaza de la Nación. Andy Kerbrat, diputado del NFP, destacó que no cesarán hasta lograr la destitución de Barnier. Nantes y Burdeos también fueron escenario de protestas, con la presencia masiva de jóvenes.

A pesar del apoyo de partidos como La France Insoumise (LFI), el Partido Comunista Francés (PCF) y los ecologistas, el Partido Socialista (PS) y la Confederación General del Trabajo (CGT) no se sumaron oficialmente a las movilizaciones, aunque se espera que algunas secciones locales del PS participen.

El malestar se intensificó con un intento por parte de la izquierda de iniciar un procedimiento de destitución contra Macron en el Parlamento, alegando que el nombramiento de Barnier no respeta los resultados de las elecciones. Según una encuesta, el 74% de los franceses creen que Macron ignoró la voluntad popular.

En medio de este clima de tensión, Barnier enfrenta el desafío de formar un gobierno y presentar un proyecto de ley de finanzas antes de octubre, con la amenaza constante de una moción de censura por parte de la oposición, lo que definirá el curso de las próximas semanas para el gobierno francés.

(Con información de Telesur)