Y ser un tilín mejores

1-
Hay quien llega y no saluda,
quien cuando habla te toca,
quien ni la mano en la boca
se lleva cuando estornuda.
Quien da la espalda, no ayuda
y se pasa todo el día
sumido en la grosería
entre barrios y portales
con sus pésimos modales
y faltas de cortesía.

2-
Por suerte, hay quien no concibe
esas malas actitudes,
y practica sus virtudes
en el lugar donde vive.
Quien por otros se desvive,
quien no se muestra indeciso
cuando hace un compromiso,
quien dice “usted” al señor
y en voz baja: “Por favor”,
“Buenos días” y “Permiso”.

3-
Sobre ambas experiencias,
de malos y buenos modos,
absolutamente todos
hemos tenido vivencias.
Hay que ir a las esencias,
hay que sembrar más valores,
hay cultivar más flores
y sentimientos prolijos,
hay que educar a los hijos
y ser un tilín mejores.