La policía arremetió contra los manifestantes que rechazan la presencia de Netanyahu y exigen el fin del genocidio en Gaza. Foto: Reuters.
Mientras una multitud de personas protestaba en las afueras del Capitolio por la presencia Benjamín Netanyahu y varios demócratas se ausentaban de la sesión, el primer ministro israelí se dirigió al Congreso estadounidense y pidió más armas para acelerar su ofensiva en Gaza afirmando que EE.UU. e Israel deben estar “unidos” para ganar a quienes quieren “destruir la civilización”.
Más de una docena de demócratas han decidido no acudir al cuarto discurso de Netanyahu ante el Congreso estadounidense, incluyendo la expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, que se ha reunido durante la jornada con familiares de rehenes.
Mientras fuera del Capitolio miles de manifestante pedían el fin de la escalada militar en Gaza y la liberación de los rehenes, el discurso de Netanyahu fue acompañado por aplausos de la bancada republicana, que no fueron suficientes para llenar una veintena de sillas vacías en el lado demócrata.
Tampoco estuvo presente la vicepresidenta Kamala Harris. Desde el equipo de la vicepresidenta dijeron que ya lo había rechazado antes de ser la potencial candidata a la nominación demócrata. Harris tenía un evento previamente programado, el Grand Boule de la hermandad Zeta Phi Beta en Indianápolis, un acto centrado en fomentar el voto femenino negro.
“Dennos las herramientas más rápido y terminaremos el trabajo más rápido”, dijo Netanyahu, quien recientemente criticó a la Administración Biden por bloquear un envío de bombas a Israel.
Durante su discurso, planteó para después de la guerra que haya una zona desmilitarizada en la Franja de Gaza que esté administrada por autoridades civiles palestinas, pero rodeada por un cerco de control militar israelí.
No hizo ninguna referencia a la formación de un Gobierno único para la Franja de Gaza y Cisjordania, ni a la creación de un Estado palestino independiente, que es lo que pide la comunidad internacional.
Según Netanyahu, el conflicto en Oriente Medio es un “choque no entre civilizaciones, sino entre la civilización y la barbarie”.
“Estados Unidos e Israel deben estar juntos porque cuando estamos juntos lo que ocurre es que nosotros ganamos y ellos pierden”, dijo. “No nos estamos protegiendo solamente a nosotros, sino a Estados Unidos”, aseguró entre ovaciones.
El primer ministro fue invitado a su cuarto discurso ante el Congreso de Estados Unidos por el Partido Republicano, en una muestra de apoyo ante las tensiones desatadas entre la Administración de Biden y Tel Aviv por la forma en que Israel ha conducido la ofensiva militar en Gaza, perpetrando un genocidio con casi 40 000 muertos, muchos más muertos y desaparecidos y la destrucción de la infraestructura de la Franja, que vive una grave crisis humanitaria.
La visita de Netanyahu llega en un momento de turbulencias políticas en Estados Unidos por el intento de asesinato contra el expresidente republicano Donald Trump (2017-2021) y la renuncia a la campaña de reelección de Biden, quien señaló como sucesora a la vicepresidenta Kamala Harris, ausente en el discurso del primer ministro israelí.
“Idiotas” llama Netanyahu a quienes se oponen al genocidio
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este miércoles que los manifestantes que protestan en las calles aledañas al Capitolio de EE.UU. Denunciando el genocidio y exigiendo el fin de la escalada militar en Gaza son “idiotas útiles” del Gobierno iraní, al que acusó de financiar las protestas contra la guerra en Gaza que durante semanas sacudieron las universidades estadounidenses.
“Algunos de estos manifestantes llevan pancartas que proclaman ‘gays por Gaza’. Podrían también llevar carteles diciendo ‘pollos por KFC’”, se burló Netanyahu, en referencia al restaurante de comida rápida Kentucky Fried Chicken (KFC).
Recibido por aplausos constantes de los legisladores, especialmente de la bancada republicana, Netanyahu hizo referencia a las protestas contra la guerra en Gaza que hicieron retumbar las principales universidades de EE.UU. y que se saldaron con más de 3 100 arrestos.
“La claridad comienza sabiendo la diferencia entre el bien y el mal. Sin embargo, de manera increíble, muchos manifestantes anti-Israel eligen ponerse del lado del mal”, dijo.
Una congresista con un abanico y el cartel “criminal de guerra”
La congresista demócrata de origen palestino Rashida Tlaib llevó este miércoles durante el discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, un abanico en el que decía “criminal de guerra” en señal de protesta.
La legisladora, una de las más vocales en contra de la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, también vistió con una kufiya (pañuelo palestino) y no aplaudió ni se levantó cuando el primer ministro entró al hemiciclo.
Decenas de legisladores demócratas boicotearon el discurso y no acudieron al Congreso, mientras centenares de manifestantes protestaban en las inmediaciones del Capitolio en contra de la presencia de Netanyahu.
Gas pimienta contra los manifestantes
La policía usó gas pimienta contra algunos de los miles de manifestantes que se congregaron este miércoles frente al Capitolio de Estados Unidos, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hablaba ante el Congreso.
“La multitud no obedeció nuestra orden de retroceder de nuestra línea policial. Estamos desplegando gas pimienta contra cualquiera que intente violar la ley y cruzar esa línea”, dijo la Policía en un comunicado.
Las protestas fueron pacíficas durante las primeras horas y hasta media hora antes del discurso, cuando los manifestantes iniciaron una marcha y se enfrentaron al bloqueo de la policía, que usó gas pimienta e hirió a algunos manifestantes.
Las autoridades habían cerrado el tráfico en torno al Capitolio antes del discurso, en un marco de seguridad inusualmente estricto.
En un escenario decorado con pancartas había una en la que se declaraba al dirigente israelí “criminal de guerra buscado”, en referencia a la orden de detención solicitada por la Fiscalía de la Corte Penal Internacional.
La actriz ganadora del Óscar Susan Sarandon subió al escenario y condenó el número de muertos. “Nadie será libre hasta que todo el mundo lo sea”, dijo.
Cerca de allí, los manifestantes colocaron cerca de 30 ataúdes de cartón de tamaño humano envueltos en banderas palestinas en memoria de los muertos en la guerra de Gaza. Se prohibió el tráfico en varias calles cercanas al Capitolio.
“Quiero que se suspenda toda la ayuda a Israel debido a sus acciones en Gaza”, declaró Bradley Cullinan, que dijo haber viajado a la zona desde Columbus, Ohio, a 640 kilómetros de distancia.
Miembros de un grupo judío ultraortodoxo portaban banderas palestinas y pancartas en las que se leía “Palestina libre” y “El antisionismo no es antisemitismo”, mientras que un grupo de manifestantes más jóvenes bailaba al son de música árabe y portaba grandes pancartas en las que se leía “Basta de armar a Israel” y “Basta de crímenes de guerra en Gaza”.
Grupos propalestinos y estudiantes universitarios llevan meses protestando en Estados Unidos contra la ofensiva israelí en Gaza, donde, según las autoridades sanitarias, han muerto unos 40 000 palestinos y casi todos sus 2.3 millones de habitantes han sido desplazados.
(Con información de agencias)