La Corte Internacional de Justicia rechazó sancionar a Ecuador por asalto de Embajada mexicana. Foto: Peter Dejong/ AP Photo.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) no encontró fundamento para imponer medidas contra Ecuador por el asalto a la embajada de México en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas.
“La corte considera por unanimidad que las circunstancias, tal como se presentan ahora a la corte, no son tales como para requerir el ejercicio de su poder en virtud del artículo 41 del estatuto para indicar medidas provisionales”, declaró el presidente de la CIJ, Nawaf Salam, citado por la orden judicial.
Según el juez, la corte no ve necesario introducir medidas a Ecuador, ya que la nación sudamericana habría prometido proteger los locales diplomáticos y las residencias mexicanas.
Al leer la decisión de la CIJ, su magistrado presidente, Nawaf Salam, explicó que los jueces no creyeron necesarias las medidas provisionales puesto que Ecuador prometió en una carta a la corte, al igual que en las audiencias públicas ante ese tribunal, que atenderá las preocupaciones expresadas por México.
“La corte considera que esas garantías son vinculantes y crean obligaciones legales para Ecuador”, recalcó Salam.
El letrado también subrayó que “el requisito más fundamental para el desarrollo de las relaciones entre Estados es la inviolabilidad de los enviados diplomáticos y las embajadas”.
En este sentido, la corte enfatizó la importancia de los principios consagrados en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que establece la inmunidad del personal y las instalaciones diplomáticas.
La orden recordó que la Cancillería ecuatoriana había calificado el otorgamiento de asilo diplomático a Glas de “ilegal” en virtud de la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954 y la Convención sobre Asilo Político de 1933, que no le concedería salvoconducto.
“El ministerio señaló además que, ‘en estricto cumplimiento de las normas de la Convención de Viena, [Ecuador] continuará brindando protección a los locales de la embajada mexicana en Quito’”, destaca la nota.
El 11 de abril, México inició en la CIJ un proceso contra Ecuador por el asalto de las fuerzas policiales ecuatorianas a su Embajada en Quito en la noche del 5 de abril para capturar a Jorge Glas, quien acababa de recibir asilo político.
Glas contaba con una condena de seis años de prisión por presunta financiación irregular del partido Alianza País.
Gracias a un recurso de habeas corpus concedido en la mitad de su condena, Glas consiguió la libertad condicional el 28 de noviembre de 2022.
A finales de 2023, el exvicepresidente fue imputado también por una presunta malversación, lo que le llevó a solicitar asilo.
El allanamiento de la embajada provocó la indignación de México, que rompió relaciones diplomáticas con Ecuador y amenazó con llevarle ante la CIJ para que asuma su responsabilidad con la violación de tratados internacionales.
También Nicaragua anunció posteriormente la ruptura de vínculos bilaterales con Ecuador.
Numerosos Gobiernos a lo largo del mundo, incluyendo el Departamento de Estado de Estados Unidos, han expresado su rechazo al manejo de este asunto por parte del Gobierno de Daniel Noboa.
Durante la lectura de la decisión, el magistrado presidente, Nawaf Salam, dijo que “la institución de la diplomacia, con sus privilegios e inmunidades concomitantes, ha resistido la prueba de siglos y ha demostrado ser un instrumento esencial para una cooperación eficaz en la comunidad internacional y para permitir a los Estados, independientemente de sus diferentes sistemas constitucionales y sociales, lograr el entendimiento mutuo y resolver sus diferencias por medios pacíficos”.
(Con información de Noticias ONU y Sputnik)