Técnicos de la NRO suministran imágenes, audios y señales a usuarios gubernamentales y la comunidad de inteligencia. Foto: USAF.
Para este martes está previsto el despegue de un cohete Atlas V 551 de United Launch Alliance (ULA) desde Cabo Cañaveral (Florida) con el objetivo de llevar al espacio los satélites de vigilancia de la misión secreta Silent Barker, en la que están involucradas la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO, inglés) y la Fuerza Espacial de EE.UU.
Si las condiciones meteorológicas lo permiten, el cohete partirá a las 08:34 horas del 29 de agosto del Complejo Espacial de Lanzamiento número 41 de la base aeroespacial de Cabo Cañaveral, en el este de la Florida.
Aunque la tormenta tropical Idalia, que según los pronósticos pasará a ser un huracán, estará el martes descargando lluvias sobre la costa oeste de Florida, en la costa este, donde se ubica Cabo Cañaveral, las previsiones apuntan a un clima favorable para el lanzamiento.
Según un informe del Escuadrón 45 de la Fuerza Espacial, hay un 80% de probabilidades de que el lanzamiento pueda hacerse este martes.
La misión colocará múltiples cargas útiles altamente secretas en órbita geosincrónica. Ni la NRO ni la Fuerza Espacial dieron información sobre el número de satélites de vigilancia que pondrán en el espacio ni sobre sus capacidades exactas.
Según datos de Atalayar.com, la NRO, con cuartel general en el estado de Virginia, es una de las 16 organizaciones que integran la Comunidad de Inteligencia del Gobierno federal. La principal misión de las plataformas electroópticas, radar y de escucha para espionaje es capturar millones de imágenes de interés para la seguridad nacional, e interceptar, descifrar o bloquear cientos de miles de millones de conversaciones o mensajes en cualquier banda del espectro electromagnético y radioeléctrico.
La NRO efectúa cada año varios lanzamientos al espacio y emplaza en órbita un numero variable de satélites espía, nuevos o de reposición. Cuando se pregunta por sus parámetros orbitales y capacidades de observación o escucha se recibe por respuesta un lacónico “no están disponibles”.
El diseño y prestaciones que embarcan todos los satélites de la NRO llevan el sello de top secret. La información oficial sobre ellos es prácticamente inexistente, y la que se difunde, exagera o minusvalora los datos, provocando desinformación.
En la órbita geosincrónica, a unos 35 786 km de la Tierra, las naves espaciales pueden permanecer estacionarias sobre puntos fijos en nuestro planeta.
Silent Barker actuará como un “perro guardián” en la órbita geosincrónica, vigilando cualquier satélite que se reposicione para ver mejor las naves espaciales estadounidenses o incluso para llevar a cabo ataques contraespaciales, dijo este lunes el director de la Oficina Nacional de Reconocimiento, Chris Scolese.
La misión Silent Barker, tambien llamada NROL-107, está diseñada para “disuadir” a potenciales adversarios de Estados Unidos, señaló el teniente general de la Fuerza Espacial Michael Guetlein, comandante del Comando de Sistemas Espaciales, en una teleconferencia este lunes.
“Un enorme elemento de disuasión es la capacidad del adversario de saber qué podemos y qué no podemos ver. Así que realmente queremos que sepan que tenemos ojos en la órbita geosincrónica”, agregó.
Scolese agregó que hay satélites de comunicación que se mueven de un lugar a otro para proporcionar una mejor cobertura a otras áreas y EE.UU. quiere verlo para saber qué está sucediendo en esa área.
“Pero también queremos saber si está sucediendo algo inesperado o que no debería suceder y que podría representar una amenaza para un activo de alto valor, ya sea el nuestro o el de uno de nuestros aliados”, agregó Scolese.
(Con información de EFE)