Un manifestante con una foto del clérigo Muqtada al-Sadr durante las protestas en la embajada sueca en Bagdad. Foto: Ahmad Al-Rubaye/ AFP.
En la capital iraquí, Bagdad, manifestantes irrumpieron este jueves en la embajada de Suecia, luego de la quema de un Corán en Estocolmo.
Muqtada al-Sadr, un clérigo chií iraquí, ordenó las protestas y pidió la expulsión del embajador sueco.
Los videos difundidos muestran a algunos manifestantes trepando por un muro atrincherado ante la embajada de Suecia en Bagdad.
El miércoles, el Gobierno sueco habilitó una protesta para quemar el Corán frente a una mezquita en el centro de la capital que coincidió con la festividad musulmana de Eid-al-Adha.
La Policía de esa nación europea consideró que permitir la protesta coincide con el derecho a la libertad de expresión.
El clérigo Al Sadr exigió que retiraran la nacionalidad iraquí a Salwan Momika, organizador de la protesta contra el Corán en Estocolmo, que emigró a Suecia hace cinco años y tiene la ciudadanía de esa nación.
Salwan Momika protesta contra el Corán ante una mezquita de Estocolmo, 28 de junio de 2023. Foto: Jonathan Nackstrand/ AFP.
“Si la libertad de expresión está garantizada en Iraq y en el mundo, entonces los creyentes tienen que expresar su opinión sobre la quema de los libros sagrados... mediante protestas masivas y airadas contra la embajada sueca en Iraq”, afirmó el clérigo.
En enero, ocurrió un incidente parecido. Iraquíes se enfrentaron a fuerzas de seguridad ante la embajada de Suecia por la quema de varios ejemplares del libro sagrado del islam.
Turquía condenó el miércoles la aprobación de la manifestación en Estocolmo.
“Es inaceptable permitir estas acciones antiislámicas con el pretexto de la libertad de expresión. Hacer la vista gorda ante actos tan atroces es ser cómplice de ellos”, declaró Hakan Fidan, ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, en un comunicado.
La decisión de permitir esta protesta podría amenazar las posibilidades de Suecia de ingresar en la OTAN, por las objeciones de Turquía.
“Especialmente antes de la cumbre de la OTAN, las autoridades de Suecia, que quiere ser aliadas de Turquía, deberían poner fin a la ilegalidad y las provocaciones que se suceden en su país bajo la apariencia de libertad, y tomar las medidas necesarias”, declaró el ministro de Justicia turco, Yilmaz Tunc.
Por su parte, Salwan Momika, el organizador de la protesta contra el Corán en la capital sueca, dijo a CNN que “este libro debería prohibirse en todo el mundo por el peligro que supone para la democracia, la ética, los valores humanos, los derechos humanos y los derechos de la mujer. Simplemente no funciona en estos tiempos”.
(Con información de CNN en Español)