Cuba archivó su cuarta derrota en una de sus peores presentaciones del torneo. Foto: Volleyball World.
Cualquiera pensaría que tras la victoria ante Brasil para cerrar la primera semana de la Liga de las Naciones algo podía cambiar en el equipo masculino cubano de voleibol. Luego de tres derrotas en línea, aquella noche en Ottawa el conjunto antillano dejó ver el talento y el nivel que le intuyen y otros tantos le conocen, pero hasta ese momento ausente en el torneo. Sin embargo, la derrota de este martes frente a Japón lo devolvió todo a su lugar.
Se trata del inicio de la segunda de las tres semanas del torneo y ahora la sede es la ciudad francesa Orleans pero, salvo el escenario y los rivales, la selección caribeña sigue mostrando el mismo rostro que tanto preocupó en los partidos del debut. Sets corridos de 25-21, 25-16 y 25-21 a favor de los nipones dejó claro que todo seguía igual.
Otra vez el director técnico Nicolás Vives alineó con Marlon Yant y Miguel Ángel López como atacadores de punta, Javier Concepción y José Massó por el centro, Jesús Herrera como opuesto y Lyván Taboada encargado de repartir balones. Sin embargo, desde el mismo primer set comenzó a notarse el gran problema de Cuba en el partido, el más impensable entre todas las deficiencias que podían señalársele al conjunto: el escaso y desordenado ataque.
Entre todos, apenas Miguel Ángel López logró cuatro tantos en todo el parcial, pero hombres claves como Yant y Herrera solo llegaron a dos y una unidad, respectivamente. Y ese desorden ofensivo, junto a los siete saques perdidos y los diez errores en total, condicionaron un mal debut que empeoró en el set siguiente.
En esa manga Japón dobló los siete puntos por ataques cubanos, un elemento más que suficiente para inclinar la balanza a su favor en un parcial donde el resto de los indicadores de juego estuvieron relativamente parejos.
En los 26 minutos de ese parcial, solo Massó, Herrera y Miguel Ángel lograron anotador dos veces a la ofensiva, mientras hombres como Javier Concepción y Marlon Yant ni siquiera marcaron una vez. Y así, frente a un equipo inmenso en la defensa de campo, la victoria no está ni siquiera cercana.
Cuba necesita del aporte de Jesús Herrera, peor también de una mejor distribución ofensiva. Foto: Volleyball World.
El tercer período fue más de lo mismo, aunque esta vez el ataque estuvo parejo entre ambos conjuntos y Yant mostró una mejor cara para aportar seis tantos. No obstante, nuevamente a Cuba le faltó el empuje al final de un set en el cometió doce errores no forzados, la mayor cantidad en el partido.
En definitiva los asiáticos superaron ampliamente los caribeños en ataque, un elemento que junto a la inmensa cantidad de 30 errores no forzados de los nuestros, le garantizaron un partido para ellos quizás excesivamente más tranquilo de lo esperado. Del lado contrario, Cuba fue mejor en bloqueo y marcó más puntos en servicio, pero también entregó 21 por saque perdidos.
En el orden individual, Miguel Ángel López y Marlon Yant fueron los únicos con diez puntos entre los antillanos. Sin embargo, los por cientos de eficiencia al ataque para hombres como el propio Yant (29 %) o el opuesto Jesús Herrera (14 %) resultan alarmantemente bajos.
Algo similar pasó en el bloqueo y el servicio. En el primer apartado, puntales claves como los centrales Massó y Concepción apenas lograron un tanto cada uno, e incluso solo tocaron cuatro de los siete balones que Cuba logró frenar en el net. Asimismo, desde la línea de saque todos los números quedaron en negativo, con hombres como Yant fallando la mitad de sus intentos.
Tras este resultado la Isla enfrentará el jueves a Eslovenia, uno de los rivales más asequibles de esta semana pero que tampoco será un contrario sencillo. Sobre todo, porque el actual nivel de juego del equipo cubano deja más sombras que esperanzas sobre un conjunto con muchas estrellas aun sin brillar.