Rumbo a Catar: La favorita Brasil y el sueño de CR7

Ni Messi puede ser siempre mejor que Cristiano, ni Cristiano que Messi. En la variedad de criterios hay una sazón riquísima que hace de este deporte el más hermoso del mundo. Foto: DEPOR

La siguiente conjetura levantará, por la connotación del juicio, muchísima polémica. No obstante, eso tienen los vaticinios. Además de correr el riesgo de desnudar impúdicamente el tino o la capacidad reflexiva de su autor, encontrará siempre oposición de los que piensan distinto. Pero ahí radica también, supongo, la riqueza del fútbol. ¡Qué aburrida sería una charla en la que todos estemos de acuerdo!

Ni Messi puede ser siempre mejor que Cristiano, ni Cristiano que Messi. En la variedad de criterios hay una sazón riquísima que hace de este deporte el más hermoso del mundo, como también en la vehemencia de sus fanáticos, en la diversidad táctica, en la parafernalia… En fin, yendo al grano, para no dispersar demasiado el asunto (de esto también le echo la culpa al fútbol, claro está): Brasil es el gran favorito para ganar el Mundial de Catar 2022.

La Canarinha, que casi siempre llega con dicho “cartelito”, llega esta vez un pequeño escalón por encima de otros gigantes por diversos motivos: la fortaleza de su plantilla, la consolidación de un proyecto serio y ganador con Tite al mando y la tranquilidad con que pasearon las difíciles eliminatorias sudamericanas.

Tiene pocas fisuras en sus líneas de juego, casi ninguna, y contará además con el liderazgo de algunas de las más radiantes estrellas del fútbol mundial.
Incluso, Tite se dio el lujo de dejar fuera, por ejemplo, a un jugador como Roberto Firmino, con una temporada más que decente en el Liverpool. Tanto talento tiene de tres cuartos de cancha para adelante, que casi un tercio de su convocatoria está colmada por delanteros. Y aún así, algunos ausentes nacidos en la tierra de la samba, irían fácilmente a Catar si vistieran cualquier otra de las 31 franelas restantes.

No hace falta citar nombres. Es una constelación de estrellas. Sin embargo, nadie ganó una Copa del Mundo sin jugar y Brasil sabe bien lo que es sufrir una decepción en citas de este tipo, además de afrontar últimamente algunos períodos de crisis en su juego, con todo y la calidad de sus futbolistas. Deberá mostrar su mejor versión, o si no toda esta cháchara previa quedará en un ridículo y caerá en saco roto.

Además, tendrá enfrente tres rivales complicados, dos europeos y uno africano. Los equipos del Viejo Continente siempre llegan con la fuerza adicional que representa clasificar en una eliminatoria tan dura, en la cual cayó incluso una multicampeona como Italia. Serbia y Suiza no constituirán un manjar para nadie y tienen, la primera, unos cuantos hombres en los mejores clubes, y la segunda, además de esto, una trayectoria bastante exitosa en los últimos grandes eventos en los cuales ha participado.

Los de Dragan Stojkovic tienen armas para armar un once de mucha categoría. Y les puedo comentar algunos nombres: Mitrovic, Jovic, Vlahovic, Tadic, Grujic, , Maksimovic, Kostic, Milinkovic-Savic, Gudelj, en fin. Además, cualquiera de sus tres porteros les ofrecería la suficiente confianza para ser titular. La incógnita es como funcionará esta maquinaria. Si el seleccionador hace correctamente su trabajo, esta selección pudiera ser una de las sorpresas de Catar.

Suiza también llega con una escuadra pletórica de hombres ya “habituales”, reconocidos por la hinchada, pues ha clasificado a cuanto gran evento ha habido últimamente. Tumbó a Italia de este certamen y eso ya es mucho decir. Por último, Camerún tampoco tiene pinta de Cenicienta y cuenta con hombres como Mbeumbo o Ekambi, que son capaces de macarle un gol a cualquiera. El físico y la velocidad será la principal arma de este elenco para hacer daño a sus oponentes.

Mis favoritos: Brasil y Serbia
Grupo H
El último apartado del Mundial cuenta con dos “cocos” que aparecen en el grupo de escuadras con todas las armas para sorprender. Es más, en el caso de Portugal algunos se aventuran incluso a otorgarle un rol protagónico en Catar. Y a decir verdad, los lusos poseen un auténtico equipazo. El comandante de la nave, Cristiano Ronaldo, llega en un momento delicado por toda la polémica que le envuelve en su club, el Manchester United, y el cruce de declaraciones con el entrenador de esta entidad inglesa.

No obstante, CR7, al igual que Messi, mantiene el sueño de dejar los rectángulos de juego una vez haya levantado la Copa del Mundo. Tendrá la mejor compañía con que ha contado en su carrera, únicamente comparable, quizás, con aquel Portugal anfitrión en la Euro 2004 que cayó ante la ultradefensiva Grecia. Y en ese entonces, el de Madeira apenas era un imberbe que apuntaba a cosas grandes en el balompié de su país.

Fernando Santos tiene en sus manos un conjunto de estrellas, muchos de ellos han sido líderes en sus clubes y, además de Cristiano, cuenta con un Bernaldo Silva que pudiera entrar en las quinielas a la hora de escoger a los mejores jugadores de su posición en el mundo. La asociación entre estos dos será clave, como también la aportación de Leao, Joao Felix y Gonçalo Ramos. La gran duda es si con tanto talento arriba, el entrenador abandonará su clásico estilo conservador. Parece difícil.

El otro “duro” del apartado H es Uruguay. La selección charrúa afrontará después de muchos años un gran evento sin su líder por antonomasia, Oscar Washington Tabares. El nuevo míster, Diego Alonso, supo enderezar un proyecto torcido, al parecer desgastado tras un período tan largo, y por suerte encaminó a la Celeste hacia Catar 2022.

Al típico juego caracterizado por la garra de sus jugadores, la máxima entrega y la solvencia defensiva, Uruguay suma una brillante generación de centrocampistas y delanteros, encabezados por la sensación madridista de la actual campaña, Federico Valverde. Aunque parece difícil ver a los sudamericanos levantando la Copa, jamás me atrevería a dejarles fuera de la lucha por las primeras posiciones.

No obstante, los dos elencos favoritos deberán mostrar su mejor versión, pues tanto Ghana como Corea del Sur son oponentes muy complicados, cuyo propósito de avanzar a octavos de finales no disminuyó tras conocer la dificultad del sorteo. Heun Ming Son es la gran figura de los asiáticos, pero no debería obviarse el estado de forma del potente central del Napoli el Kim Min-Jae. Mientras, los africanos “repescaron” a Iñaki Williams como punta de lanza y complemento de un conjunto que siempre da guerra.
Mis favoritos: Portugal y Uruguay