Carlsen. Foto: Por Eric Rosen (ChessBase)
Una nueva polémica más allá de los tableros tiene como protagonista al noruego Magnus Carlsen, tras su inesperada decisión de abandonar la Copa Sinquefield de Ajedrez de San Luis 2022, en Estados Unidos.
El vigente campeón del mundo perdió este lunes ante el anfitrión Hans Niemann durante la tercera ronda del prestigioso certamen y vio truncada su cadena de 53 partidas clásicas sin conocer la derrota.
El genio escandinavo anunció su retirada de la cita a través de su cuenta en Twitter, agregando el enlace a un video en que se escucha decir al técnico portugués José Mourinho la frase siguiente: “Prefiero no hablar, si hablo, estoy en un gran problema”.
“Siempre me ha gustado jugar aquí y espero volver en el futuro”, agregó Carlsen en claro reconocimiento a que su molestia no tiene que ver con el certamen. No obstante, los reales motivos continúan siendo un misterio.
Por la forma en que se desarrollaron los acontecimientos, no pocos ven en Niemann la causa, pues se trata de un jugador descalificado antes en torneos desarrollados de manera online.
Al joven de 19 años de edad y número 49 del ranking mundial se le cortó la participación en dos torneos jugados mediante plataformas de Internet, en los que se aplican software antitrampas para detectar el por ciento de movimientos hechos que coinciden con los recomendados por sistemas de análisis computarizados.
Incluso Carlsen, un superdotado del Juego Ciencia y activo en este tipo de justas, ha sido incapaz de mantener la precisión de un ordenador.
“Niemann jugó de manera casi perfecta, con nivel de Kasparov, Fischer o Carlsen, las tres primeras partidas de la Copa Sinquefield”, declaró a Marca un gran maestro que prefirió el anonimato, pero que parece corroborar el sentimiento del noruego.
La partida en cuestión terminó luego de 57 jugadas de una Defensa Ninzoindia y en su favor el estadounidense aclaró que era una línea que conocía a la perfección. “Tal vez Magnus debería haber consultado el banco de datos de mis partidas para comprobar que me resultaba muy familiar”, añadió.
Lo cierto es que el torneo, dotado de 350 000 dólares en premios, quedó con nueve jugadores y marcado por la sombra de la duda.
Demorar la transmisión online por 15 minutos respecto al tiempo real y profundizar en los controles que permiten identificar cualquier tipo de comunicación utilizando bandas de radiofrecuencia en el entorno de juego, son algunas de las medidas implementadas para lo que queda de celebración.
Carlsen ganó el título universal por primera vez en 2013 y lo ha defendido exitosamente en otras cuatro ocasiones. Aunque había dado algunas pistas, en julio pasado anunció oficialmente que no se sentía con motivación suficiente para encarar un nuevo match por la corona, por lo que dejaría vacante el trono del ajedrez a nivel mundial.
Quizás por eso no sea tan desacertado preguntarse: ¿Se trata esta retirada de una nueva excentricidad del genio noruego?
(Tomado de JIT)