Apenas cinco imparables necesitaron los Leñadores para vencer a las Avispas de Santiago de Cuba en este cruce al mejor de cinco desafíos, para dejar la pizarra 2-0 a su favor después de completar las siete entradas pactadas.
Apoyados en el pitcheo, el arma fundamental que los llevó a la cima de su grupo al aceptar solo 1.60 carreras limpias por juego durante el corto calendario clasificatorio, silenciaron a una artillería que compiló en la campaña para un alto 281 Ave, segundo entre todos los conjuntos contendientes.
Maykol López, quien apenas logró una victoria frente a tres derrotas en la fase regular, se creció ante los fieles que acudieron al estadio Julio Antonio Mella y no los defraudó, al caminar la ruta completa con dos hits permitidos y cuatro ponches propinados, para llevarse la victoria.
Wilber Reyna cargó con el revés después de caminar también todo el trayecto sin regalar boletos con rectas de 90 millas, ponchar a dos rivales, propinar un par de pelotazos, y aceptar seis indiscutibles.
Un verdugo tuvo el serpentinero que ganó tres juegos en la campaña y exhibió un promedio de limpias de 0.91: José Manuel Pérez, quien le remolcó las dos carreras del partido con imparables, el último de ellos dentro del cuadro.
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En el estadio Capitán San Luis los Leopardos, aunque desaprovecharon oportunidades al mostrar deficiencias en el corrido de las bases y en las ejecuciones de los toques de bola, uno de ellos suicida que no fructificó, vencieron 2-1 a los Vegueros de Pinar del Río.
Oscar Hernández continuó invicto en cuatro decisiones en esta temporada, con otra excelente labor monticular donde no necesitó relevos y exhibió otra vez un fino control al no regalar pasaportes gratis durante los siete innings de labor.
El zurdo se mantuvo todo el tiempo en el box, trayecto donde ponchó a seis rivales y aceptó una carrera a la hora de recoger los bates, a una tanda que conectó poco en todo el campeonato, pero demostró que puede producir en momentos de alta tensión y ante el apoyo de su público en los graderíos.
La definición llegó a la altura del quinto capítulo, cuando Cristian Rodríguez le conectó un sencillo remolcador al abridor Gabriel Cantero, y un error en tiro desde los jardines le abrió las puertas del plato a la segunda anotación de la entrada.
El también lanzador de la llamada mano equivocada sufrió así su primera derrota de la contienda después de obtener dos victorias, y vio cómo se rompía su cadena de ceros consecutivos, que llegó a extenderse a 21 episodios.