La selección cubana cayó en su debut ante los anfitriones de los Países Bajos con marcador final de 5-1. Foto: Tomada del sitio oficial de la competencia
La selección cubana que participa en la trigésima versión del torneo de la Semana Beisbolera de Haarlem, representada por los Alazanes de Granma reforzados, cayó en su debut ante los anfitriones de los Países Bajos con marcador final de 5-1.
Después del clásico prearranque negativo a las que tienden la mayoría de los equipos Cuba en torneos foráneos, los antillanos no supieron espantar los fantasmas que trajeron en su equipaje de nuestro campeonato doméstico, y sucumbieron sin objeción.
Mal corrido de bases, errado pensamiento táctico, descontrol del lanzador abridor, entre otros demonios; saltaron a la grama del estadio Pim Mulier como salidos de una caja de Pandora, ante un rival con oficio en estos menesteres y que se ha convertido en los últimos tiempos en la “Bestia Negra” de los equipos cubanos.
Una rayita le marcaron los anfitriones en el mismo inning de apertura al diestro César Garcia cuando concedió una base por bolas y soportó un par de indiscutibles, y si no fabricaron más en todo el trayecto fue gracias al rescate de Yoel Mojena en la cuarta entrada, al sacar los tres outs con las almohadillas repletas.
En el sexto el derecho de Bayamo saltó del box después de permitir un par de imparables, y el espigado Pavel Hernández, luego de obligar al cuarto madero Denzel Richardson a roletear para doble matanza, no pudo evitar una conexión fuerte por la antesala de Juremi Profar que anotaron hit, y remolcó la segunda anotación contraria.
La definición llegó en el último inning cuando el ex-Grandes Ligas Rogear Bernardina le desapareció la esférica al zurdo Miguel Paradelo con dos compañeros a bordo, hecho que desató una fiesta en los graderíos y calentó la fría tarde-noche en la tierra de los Tulipanes.
La única carrera que pudo fabricar la tropa dirigida por el laureado Carlos Martí, la anotaron en la parte baja del segundo episodio cuando ligaron tres indiscutibles consecutivos, entre ellos uno impulsador de Dennis Laza. Un corrido arriesgado de Guillermo Avilés tratando de ganar una base extra, frustró las aspiraciones de un rally, que luego costaría en el desenlace del partido.
Los de la mayor de las Antillas no supieron hacer ajustes en un terreno donde sopla mucho el viento y las conexiones a los jardines terminan casi siempre en los guantes de sus defensores, y fueron dominados por el trío de serpentineros integrado por Dennis Burgerdijk (cuatro entradas), Mike Groen (dos), y el taponero Franklin Van Gurp.
Este domingo a la misma hora (1.30 pm) los cubanos se enfrentarán a Japón, uno de los equipos favoritos para subir a lo más alto del podio en este torneo.
En horas de la mañana los japoneses, campeones de la última versión del torneo, dejaron tendidos en el césped a los estadounidenses en cerrado partido que se extendió a ocho capítulos, y que finalizó una carrera por cero.
Fue la segunda victoria en igual número de salidas para el equipo asiático, que se han presentado en esta ciudad (para no variar) con un staff de lanzadores indescifrables a los que no le han podido marcar carreras en 15 entradas de trabajo.
Cuatro serpentineros se encargaron de mantener bien cerradas las puertas del plato a sus rivales, con victoria para el apagafuegos Taiga Ueda al retirar a los cinco hombres que enfrentó. El diestro se había anotado el salvamento en el debut de su equipo una jornada antes.
La definición llegó en la parte baja del octavo inning, cuando el camarero Takuma Hayashi encontró los ángulos congestionados y pegó su tercer imparable del partido, este frente a los envíos del derecho Cade Kuehler, tercer pitcher que desfiló por la lomita de los derrotados.