Boris Johnson al presentar su dimisión. Foto: Reuters.
El primer ministro británico, Boris Johnson, anunció este jueves su dimisión como líder del Partido Conservador, pero su intención es mantenerse como jefe del Gobierno hasta que se nombre a su sucesor.
Tres años después de llegar triunfante al poder, Johnson, de 58 años, se vio obligado a renunciar tras perder el apoyo de su partido a raíz de recientes escándalos.
Al presentar su dimisión, aseguró sentirse “inmensamente orgulloso” por los logros de su Gobierno, como el Brexit, la crisis de la pandemia y hacer frente a la operación rusa en Ucrania.
“Es claramente la voluntad del grupo parlamentario conservador que haya un nuevo líder del partido y, por tanto, un nuevo primer ministro”, reconoció Johnson al anunciar su renuncia en un mensaje a la nación frente a la célebre puerta negra del número 10 de Downing Street.
Reconoció que en las últimas horas intentó convencer a su Gobierno de que sería “extraño” reemplazarlo ahora y lamentó haber “fracasado” en esas discusiones, al tiempo que admitió que “en política, nadie es imprescindible”.
El discurso del primer ministro fue breve. Pero su salida no será necesariamente rápida.
El líder conservador dijo estar “triste por renunciar al mejor trabajo del mundo” y justificó seguir luchando en las últimas horas para cumplir el mandato que ganó en las elecciones generales de diciembre de 2019.
“Sentía que era mi trabajo, mi deber, mi obligación seguir lo que comenzamos en 2020″, dijo.
El todavía primer ministro cree que ahora habrá mucha gente que se sienta “aliviada”, pero también muchos “decepcionados”, pero “así es la vida”.
“Incluso si las cosas pueden a veces parecer oscuras ahora, nuestro futuro juntos es dorado”, agregó.
En su primer tuit tras anunciar su renuncia, Boris Johnson agradeció al público británico “por el inmenso privilegio de servirles como primer ministro”.
“Quiero que sepan que desde ahora hasta que mi sucesor esté en el cargo, sus intereses serán atendidos y el gobierno del país continuará”.
Nuevo gabinete antes de dimitir
El Partido Conservador deberá ahora elegir durante el verano a un nuevo dirigente para reemplazar a Johnson, probablemente a partir de octubre, como su líder y, por consiguiente, como jefe del Gobierno.
Mientras tanto, el controvertido Johnson se declaró determinado a seguir dirigiendo al país y, para dejarlo claro, poco antes de su dimisión nombró a nuevos ministros y secretarios de Estado para reemplazar al alud de dimisionarios.
Johnson, que había ganado con mayoría las elecciones generales de 2019, aceptó presentar la dimisión después de que más de 50 miembros de su Ejecutivo renunciasen en protesta con su gestión y los escándalos que han salpicado al premier en los últimos meses.
La avalancha de llamamientos a Johnson a abandonar su cargo se ha producido ante la ola de renuncias por parte de los miembros del gabinete, que arrancó este martes con la dimisión del canciller de Hacienda, Rishi Sunak, y el secretario de Salud, Sajid Javid. En total, ya 57 conservadores han dejado sus puestos en el equipo de Johnson.
Entre los altos cargos que instaron a salir del mando a Johnson figura Nadhim Zahawi, el nuevo canciller de Hacienda del Reino Unido. “Ayer dejé claro al primer ministro (…) que solo había una dirección hacia la que se dirigía esto, y que debía marcharse con dignidad”, expresó el funcionario.
“Primer ministro: esto no es sostenible y solo empeorará, para usted, para el Partido Conservador y, sobre todo, para el país. Debe hacer lo correcto e irse ahora”, escribió Zahawi en su cuenta de Twitter.
¿Cómo es posible que Boris Johnson renuncie pero pueda seguir como primer ministro?
El 24 de mayo de 2022, el primer ministro británico se ajustaba la corbata durante una reunión de su gabinete en Downing Street. Pocas horas antes, se habían publicado nuevas fotos de las fiestas que celebró en pleno confinamiento. Foto: Reuters.
Lo que sucede en Reino Unido es que hasta que no se encuentre un sucesor, se espera que el saliente primer ministro continúe en el cargo. Para eso se sigue una proceso establecido.
Una vez dimite el líder de los conservadores, se inicia el proceso para elegir un nuevo líder del partido. Según las reglas vigentes, los candidatos necesitan el apoyo de ocho parlamentarios conservadores para postularse.
Cuando todos los candidatos hayan declarado sus intenciones –y si hay más de dos candidatos– los parlamentarios conservadores sostendrán una serie de votaciones hasta que solo queden dos.
- En la primera ronda, los candidatos deberán conseguir 5% de los votos para continuar en la contienda (actualmente 18 parlamentarios)
- En la segunda ronda, el apoyo tiene que ser 10% (actualmente 36 parlamentarios)
- En las siguientes rondas, el candidato con el menor número de votos queda eliminado.
Cuando solo queden dos, todos los miembros de Partido Conservador –un poco más de 100 000– elegirán a su líder. Se plantea que eso sucederá en el próximo otoño.
Quien sea que gane la contienda para liderar a los conservadores se convertirá en líder del partido que en este momento ostenta el mayor número de escaños en el Parlamento.
Todavía no hay un sucesor obvio de Johnson, pero hay varios candidatos potenciales.
Cuando esa persona sea electa, Boris Johnson ofrecerá su renuncia a la reina Isabel II y ella, a su vez, convocará al nuevo líder del partido a quien le solicitará formar gobierno.
¿Qué poderes le quedan todavía a Boris Johnson?
Hasta que formalmente abandone el cargo de primer ministro, Johnson ostentará los mismos poderes, en teoría.
En realidad, no cuenta ahora con la autoridad para introducir nuevas políticas radicales.
Seguirá representando a Reino Unido en el exterior y podrá continuar designando cargos públicos o hacer cambios en su equipo ministerial.
Uno de sus últimos actos en el cargo probablemente será otorgar títulos honorarios y nombrar miembros a la Cámara de los Lores, en su lista de honores de dimisión.
El escándalo que provocó las renuncias
La última controversia en torno a Johnson surgió la semana pasada, cuando trascendió que Chris Pincher, miembro del Partido Conservador en la Cámara de los Comunes y el segundo a cargo de la disciplina de la formación, acosó a dos hombres en un lugar público mientras estaba en estado de embriaguez. Como resultado, Pincher renunció a su puesto y fue suspendido del partido.
Desde entonces, se reveló que Johnson nombró a Pincher para altos cargos en el partido y el Ejecutivo pese a que estaba al tanto de las acusaciones de otros casos de conducta sexual inapropiada protagonizados por el parlamentario.
Este martes, el primer ministro pidió disculpas por estas decisiones en una declaración a la BBC y admitió que había sido informado sobre una queja contra Pincher en 2019, que posteriormente fue resuelta. Durante la sesión de hoy en el Parlamento, el mandatario volvió a lamentar la promoción de Pincher y precisó que este está siendo actualmente objeto de una investigación independiente.
Voto de confianza y Partygate
La crisis en el Gobierno llega un mes después de que los tories sometieran a Johnson a un voto de confianza. Aunque el mandatario contó con 211 votos de respaldo y mantuvo el cargo, 148 parlamentarios conservadores expresaron su desconfianza, lo que representa más del 40% del grupo.
La moción de censura se materializó tras la publicación de un informe en el que se investigaron los pormenores del escándalo llamado Partygate, relacionado con la celebración de varias fiestas en la sede del jefe del Ejecutivo, en el número 10 de Downing Street, en medio del primer y segundo confinamientos nacionales por la pandemia de covid-19.
Los eventos se celebraron en un momento en que las normas sanitarias prohibían las reuniones sociales en el país.
El veredicto de los británicos (según una encuesta)
Una encuesta publicada este 6 de julio por la empresa YouGov refleja que el último escándalo relacionado con Pincher hizo que el 69% de los británicos quieran que Johnson dimita, la cifra más alta registrada desde enero. El porcentaje se elevaba al 63% en medio de la salida a la luz de los detalles del Partygate.
Además, el 54% de los que votaron a favor de los tories en las elecciones de 2019 también quieren ver al jefe del Ejecutivo fuera de Downing Street, siendo la primera vez que este índice es más alto que el porcentaje de votantes conservadores que siguen apoyando a Johnson (el 33%).
Este hecho destaca especialmente, ya que que en el sondeo de junio la mayoría de estos mostraron su apoyo al mandatario.
(Con información de agencias)
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