Barcelona perdió en casa ante el Cádiz en la Jornada 32 de LaLiga de España. Foto: @Cadiz_C/ Twitter.
El Barcelona podía haberse acercado a su objetivo de sellar una plaza para la próxima Champions pero perdió tras siete victorias seguidas ante el Cádiz (0-1). Ganar LaLiga es casi imposible para los de Xavi Hernández. El Madrid es líder con 15 puntos de ventaja y le quedan siete para el alirón.
Los azulgrana tienen un partido pendiente (ante el Rayo el próximo domingo) y siguen segundos igualados con el Sevilla y el Atlético y con tres puntos más que el Betis, quinto y ya fuera de la ‘zona Champions’. La Real Sociedad, próximo rival de los culés este jueves (21.30 h.), figura en el sexto lugar a cinco puntos. Peligro para los azulgrana, que además deben visitar al Betis.
El Barça jugará sabiendo los resultados del Betis-Elche de este martes (21 h.), del Atlético-Granada del miércoles (19 h.) y del Osasuna-Madrid (21.30 h.) del mismo día. El fin de semana se celebrará la final de Copa entre Betis y Valencia (sábado, 21.30 h.) y el domingo (21 h.), el partido aplazado de la 21ª jornada entre Barcelona y Rayo en el Camp Nou.
Xavi optó por Memphis en el lugar de Aubameyang para el equipo inicial con la finalidad de buscar la opción más marcada de la versión “falso nueve”. Pero el hecho de jugar con falso nueve tiene que ser complementado, indispensablemente, con la profundidad interior. De lo contrario, el plan es inofensivo.
Y eso es lo que le ocurrió al Barça durante gran parte del partido. Porque tan cierto es que Memphis salió mucho de zona para arrastrar y descargar (tres pases de espaldas) como que ni los extremos ni la segunda línea supieron romper a los espacios que se crearon a partir de ello.
El 0-1 llegó justo del mismo modo que el 0-1 ante el Eintracht: en un centro oblicuo. Una acción que acarrea varios aspectos mejorables. El primero de todos es el de no encimar lo suficiente al centrador. Un aspecto que hay que minimizar pero que puede ocurrir. Lo que si es más preocupante son las perfilaciones y la tensión defensiva.
Ni Eric Garcia ni Lenglet afrontaron el centro bien orientados ni con la marca controlada. De hecho, cada defensor tendría que tener identificado su par y contactarlo en el momento del centro del adversario. Pero es que además, a ello hay que añadirle la poca activación defensiva. Porque después de la intervención de Ter Stegen, fueron los atacantes del Cádiz quienes llegaron, por dos veces consecutivas, antes que los defensas azulgrana.
Jordi Alba pugna con Iván Alejo ( durante el Barça-Cádiz). Foto: Andreu Dalmau / EFE
Ledesma fue el héroe de un Barça que acabó con cinco delanteros Andreu Dalmau / EFE
(Con información de Mundo Deportivo y La Vanguardia)