Tras casarse con Assange en una pequeña ceremonia dentro de la prisión de alta seguridad de Belmarsh, este miércoles Stella Moris cortó un pastel de bodas y se dirigió a los presentes en las afueras del centro penitenciario en el sureste de Londres. Foto: AP.
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, contrajo matrimonio este miércoles con su prometida, Stella Moris, durante una ceremonia en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh, a la que asistió un grupo muy reducido de personas.
Assange y Moris, su exabogada, se casaron en presencia de dos guardas de seguridad y seis invitados, entre ellos dos testigos y sus dos hijos.
El australiano permanece encerrado desde 2019 en Belmarsh mientras la Justicia británica decide sobre su extradición a Estados Unidos.
En abril de ese año, el Gobierno de Ecuador le retiró la protección diplomática otorgada siete años antes y permitió que la policía británica entrara a su embajada en Londres para arrestarlo.
El pasado 14 de marzo, el máximo tribunal de Reino Unido denegó el permiso para que Assange recurra la decisión de extraditarlo a Estados Unidos, donde enfrentaría cargos de espionaje.
Según reportes de prensa, Moris, de 38 años, sudafricana, llegó a la cárcel acompañada de su madre y el padre y el hermano de su prometido, John y Gabriel Shipton. Tomaba de la mano a sus niños, Gabriel, de cuatro años, y Max, de dos, nacidos cuando Assange estaba refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.
El velo de su vestido gris plateado, diseñado por la británica Vivienne Westwood, que apoya desde hace años la causa de Assange, llevaba bordadas palabras como “libre”, “tumultuoso” y “noble”.
El novio, de 50 años, y los dos hijos de la pareja, llevaban faldas escocesas, en honor a los orígenes de la familia del australiano.
Assange y Moris se casaron por lo civil y los guardas iban a ejercer de fotógrafos, debido a las restricciones en el número de asistentes impuestas por la dirección del penitenciario, informó Moris antes de la ceremonia.
A las puertas dela prisión, un grupo de simpatizantes de Julian Assange se reunieron para mostrar su apoyo y celebrar la jornada.
Al terminar la ceremonia, Moris celebró el matrimonio en las afueras de la prisión y dijo algunas palabras.
“No sé qué decir, estoy muy feliz, estoy muy triste. Te quiero Julian con todo mi corazón y me gustaría que estuvieras aquí”, afirmó con lágrimas en los ojos.
“Lo que estamos pasando es inhumano. Él es la persona más increíble del mundo y debería ser puesto en libertad. Pero nuestro amor nos sostendrá”, añadió.
Días atrás, la abogada informó que ellos asumirían el costo de la boda y pidió a quienes quisieran hacerles un regalo ofrecer un donativo a su campaña para sacarlo de prisión o colgar carteles a favor de su liberación en sus vecindarios.
Assange lucha por no ser extraditado a Estados Unidos, que le imputa 18 presuntos delitos y busca juzgarlo por la publicación en WikiLeaks, a partir de 2010, de cientos de miles de documentos secretos que revelaron crímenes de guerra y abusos cometidos por el ejército estadounidense en Irak y Afganistán.
Luego de que el máximo tribunal británico denegara a mediados de marzo el permiso para que Assange recurra la decisión de extraditarlo a Estados Unidos, el caso volvió a la jueza de primera instancia para que lo remita a la ministra del Interior, Priti Patel, quien decidirá si ordena o deniega la extradición, con base en la legislación vigente.
Tras esa decisión, Barry Pollack, abogado de Assange, sostuvo en un comunicado que a pesar de que la situación es “extremadamente decepcionante”, su cliente tiene “derecho a presentar sus argumentos en un plazo de cuatro semanas antes de que Patel tome una decisión”.
Agregó que Assange “continuará el proceso legal luchando contra su extradición a Estados Unidos para enfrentarse a cargos penales por publicar información veraz y de interés periodístico”.
Assange había recurrido un dictamen del 10 de diciembre del Tribunal Superior, que aprobaba su extradición a EE.UU., a pesar de que la jueza de primera instancia, Vanessa Baraitser, denegó la entrega del fundador de WikiLeaks al considerar que presenta riesgo de suicidio y que las condiciones penitenciarias en EE.UU. podían exacerbarlo.
Los jueces del Tribunal Superior dieron la razón a EE.UU. al considerar suficiente el paquete de garantías ofrecido por la Justicia estadounidense, que incluyen la atención médica al detenido, no recluirlo en una prisión de máxima seguridad en Colorado y la posibilidad de trasladarlo a Australia para cumplir su condena si es condenado.
Los abogados de Assange dijeron que la decisión de extraditarlo basándose en esas promesas es “altamente preocupante”.
(Con información de PL, EFE y AFP)