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El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó este miércoles que Estados Unidos declaró una guerra económica contra Rusia que está librando de facto.
Al ser preguntado sobre “qué oportunidades tiene Rusia para no perder esta guerra”, Peskov dijo que Moscú debe “hacer lo que mejor convenga a nuestros intereses”.
Peskov dijo también que mientras varias empresas extranjeras deciden suspender sus operaciones en el país, el Gobierno ruso está trabajando en medidas para enfrentar el desempleo.
Por su parte, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, aseguró que las medidas punitivas adoptadas por los países occidentales contra Rusia asestarán un golpe demoledor a sus propias economías, ya afectadas por la Covid-19.
Según declaró la funcionaria en una sesión informativa este miércoles, la situación en esas naciones empeorará de manera grave por las sanciones antirrusas, sobre todo entre los grupos de población que “apenas sobrevivieron a la crisis económica” provocada por la pandemia.
La representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia advirtió que sufrirán las consecuencias de las restricciones aplicadas contra esta nación, a pesar de que Moscú no comenzó aún “el desarrollo global de contramedidas”.
Rusia lanzó un grupo de disposiciones económicas y financieras internas para hacerle frente a la fuerte batería de más de 2 800 medidas punitivas extranjeras aplicadas contra el país desde mediados del mes pasado.
Acerca de la suspensión de la compra de petróleo nacional por EE.UU., Alexéi Belogóriev, director adjunto de Energía del Instituto de Energía y Finanzas, declaró a la agencia de noticias Sputnik que Moscú podría redirigir sus exportaciones a la región de Asia-Pacífico.
“Estos volúmenes, que se suministran a EE.UU., se envían por vía marítima y no por gasoductos, por lo que pueden redirigirse a la región de Asia-Pacífico”, enfatizó el experto.
Tras el inicio de la operación militar en Ucrania, numerosos países, entre ellos los miembros de la Unión Europea, EE.UU., el Reino Unido y Canadá, anunciaron nuevas sanciones contra las grandes instituciones financieras y empresas de Rusia y contra las élites políticas y financieras del país, así como medidas personales contra el presidente Vladímir Putin y su ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, entre otros altos cargos.
Además, los países occidentales acordaron desconectar a varios bancos rusos del sistema interbancario SWIFT.
La Unión Europea y varios otros países también cerraron su espacio aéreo para los vuelos rusos y prohibieron el suministro de aviones y piezas al mercado de la nación euroasiática.
Asimismo, la Unión Europea confirmó el 2 de marzo la prohibición de la trasmisión del canal de televisión Russia Today (RT) y la emisión de noticias de la agencia Sputnik en los países del bloque.
Este miércoles, la Unión Europea acordó introducir un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y Bielorrusia.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que el bloque europeo intensificará sus medidas punitivas contra más ciudadanos rusos y bancos de Bielorrusia.
Según la alta funcionaria, se incluyó a otros 160 parlamentarios y oligarcas rusos en su lista negra, con la prohibición de exportaciones de tecnología marítima a Rusia y se agregaron criptoactivos a las sanciones.
Rechazo al petróleo ruso: ¿Efecto bumerán para Biden?
Biden entiende que un conflicto de Rusia con Ucrania, incluso con otros países europeos, posibilita imponer sanciones, consolidar la nueva guerra fría, despejar el fantasma de la derrota en Afganistán e impulsar el complejo militar industrial. Foto: AP
El presidente estadounidense, Joe Biden, busca mercados alternativos tras la prohibición de la importación de petróleo de Rusia y su consecuente impacto en el alza de los precios de los combustibles en la nación norteamericana.
Sin embargo, la tarea resulta un tanto difícil para el gobernante demócrata, que hasta el momento no ha presentado una estrategia concreta para evitar que su decisión termine en los bolsillos de los estadounidenses.
Por el momento, los líderes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos rechazaron los contactos de la Casa Blanca para dialogar sobre el tema, según informó el diario The Wall Street Journal.
La administración sí anunció que negocia con Venezuela temas de “seguridad energética” y el presidente Nicolás Maduro afirmó su disposición de venderle petróleo a EE.UU. “para la estabilidad del mundo”, a pesar de que extendió la orden ejecutiva que considera al país sudamericano una amenaza para su seguridad nacional.
Las medidas punitivas contra el sector energético de Rusia buscan presuntamente “asestar otro duro golpe” contra el presidente Vladímir Putin por su operación militar especial en Ucrania, según Biden, pero podrían tener un efecto boomerang sobre el ocupante del Despacho Oval.
El valor de la gasolina alcanzó este martes una marca histórica, al subir hasta 14,17 dólares el galón y ese pico, junto con el de otros bienes, posiblemente suponga un obstáculo para las demócratas de cara a las elecciones legislativas de mitad de periodo, previstas para noviembre de este año.
Los republicanos, que presionaron para prohibir la compra de petróleo ruso, culparon al jefe de la Casa Blanca por ayudar al incremento de los precios y utilizarán ese argumento para ganar votos en los comicios venideros.
En un intento por reducir el costo político del rechazo al petróleo ruso, este martes seis gobernadores demócratas pidieron al Congreso suspender el impuesto federal a la gasolina, que desde 1993 está fijado en 18,4 centavos el galón.
Aunque Rusia aporta solo una pequeña fracción del petróleo importado por esta nación norteamericana, Biden reconoció que el castigo al Gobierno ruso tendría un costo para los ciudadanos de la nación norteña.
Por eso trató de evitar ser culpado de las consecuencias y le llamó “el aumento de precios de Putin”, en referencia al mandatario ruso, y luego en declaraciones a la prensa durante una visita a Texas expresó que “Rusia es responsable”.
El futuro político inmediato de EE.UU. girará en torno a este punto: si los conductores molestos por los precios máximos de la gasolina culpan a Putin o a Biden, resumió la cadena televisiva CNN en un análisis divulgado este miércoles.
China: “Blandir el garrote de las sanciones no traerá paz y seguridad”
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El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhao Lijian, afirmó este miércoles que Pekín “se opone firmemente” a las sanciones unilaterales dirigidas contra Rusia y considera que su imposición puede generar problemas económicos a gran escala.
“China se opone firmemente a las sanciones unilaterales que no tienen base en el derecho internacional. Blandir el garrote de sanciones a cada paso no traerá paz y seguridad, sino que solo causará serias dificultades a la economía y al sustento de las personas de los países relevantes”, señaló el vocero, agregando que las medidas punitivas pueden “agravar aún más la división y la confrontación”.
De acuerdo con sus palabras, China y Rusia “siempre han mantenido una buena relación de cooperación energética” y ambos países continuarán con “una cooperación comercial normal, incluso en los campos del petróleo y el gas”, conservando el espíritu de “respeto, igualdad y beneficio mutuo”.
Zhao enfatizó que, desde el punto de vista de Pekín, “las sanciones nunca han sido una forma fundamental y efectiva de resolver el problema”, reiterando que “China se opone firmemente a cualquier forma de sanciones unilaterales y a castigos por parte de EE.UU.”.
(Con información de Russia Today y Prensa Latina)