El exministro de Relaciones Exteriores de Chile, Andrés Allamand. Foto: EFE.
El canciller chileno, Andrés Allamand, renunció hoy a su cargo en medio de críticas por su ausencia del país mientras en la frontera norte se desarrolla una aguda crisis de migración irregular.
Su viaje a España, apuntó el mismo Allamand en un punto de prensa, originó "una serie de críticas que afectan al Gobierno del que formo parte, y de paso, pretenden desacreditar el trabajo de la Cancillería. Asimismo, tales críticas no sólo han distorsionado las actividades que ha realizado en el extranjero sino que han contribuido a tensionar inconvenientemente el clima político". "Este momento marca el cierre definitivo de mi larga vida en la política nacional", agregó.
Los primeros cuestionamientos de la oposición surgieron tras conocerse la reunión que Andrés Allamand sostuvo el pasado jueves en Madrid en calidad de secretario general iberoamericano electo con el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España, José Manuel Albares.
A juicio de parlamentarios opositores, como el diputado del Partido Socialista Jaime Naranjo, el hecho configura un "notable abandono de deberes" y no se descarta impulsar una acusación constitucional en contra del político, militante de Renovación Nacional (RN).
"Debió haber renunciado en cuanto asumió cargo internacional en Madrid y no ser un ministro de Relaciones Exteriores ausente", declaró entonces el diputado democristiano Gabriel Ascencio.
Por su parte, el Gobierno de Sebastián Piñera salió a paso de las críticas señalando que el ahora excanciller se encontraba haciendo uso de su feriado legal.
(Con información de EFE)