Vale-No Vale: Teletrabajo, la producción y la COVID-19 con incautos y coleros pero sin percepción de riesgo

Cubadebate continúa con su sección Vale-No Vale para reconocer, una vez más gracias a los comentarios y correos de los lectores, todo aquello que vale porque mejora nuestras vidas, desarrolla el país o nos hace mejores ciudadanos, y señalar también todo lo que No Vale y merece ser cambiado.

Frecuentemente haremos este recuento de experiencias, que puede ser ampliado con sus comentarios en esta entrada o sus envíos a nuestro correo: cubadebate@cubadebate.cu

Tomaremos en cuenta para la sección aquellos comentarios o correos cuyos autores se presenten con su nombre y no con seudónimos.

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Según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, durante 2020 más de 629 000 trabajadores cubanos se acogieron al trabajo a distancia, modalidad que incluye el teletrabajo.

Por estos días, Ariel Fonseca, subdirector de la dirección de Empleo del MTSS, dijo a la ACN que, sin embargo, este año el teletrabajo ha sido menos generalizado, porque requiere mayor conectividad a Internet y no todas las entidades poseen la estructura y el soporte tecnológico para asimilarlo.

No obstante, señaló que el pasado año la aplicación a gran escala de esas variantes resultó positiva, pues propició el ahorro energético y se evidenció en algunos casos un mayor rendimiento de los empleados.

Desde el comienzo del 2021 dijo, ha sido menor el impacto cuantitativo del trabajo a distancia y el teletrabajo, pues, aunque la trasmisión del virus se ha incrementado, existe un entrenamiento superior en los centros laborales ante estas circunstancias y se enfocan en mantener su producción.

Comentarios de nuestros foristas aportan sus visiones y experiencias en este tema.

Irma Rodríguez

Vale:

Estoy teletrabajando desde que abril del año pasado, se me otorgó un móvil corporativo con datos móviles pues mi trabajo es programando en internet y lo puedo hacer perfectamente desde casa. Desde entonces los resultados de mi trabajo, que ya eran buenos, son aún mejores.

No Vale:

Pero desgraciadamente conozco casos de trabajadores que han chocado con incomprensiones en sus centros de trabajo con los dirigentes de los mismos, que han cerrado oídos al llamado de la dirección del país en este sentido y reclaman la presencia del trabajador aun en labores que perfectamente se pueden llevar a cabo en la distancia.

Pedro Rodríguez

Vale: El teletrabajo o trabajo a distancia es una orientación del presidente, que el MTSS tenía autorizado antes de la COVID-19 para el tema del ahorro energético. Con ese fin, el Mincom a través de su operador de comunicaciones Etecsa disminuyó los costos a las empresas de las tarifas de conexión por datos y con ello les duplicó las asignaciones para que pudieran entregar los recursos a aquellos trabajadores que fueran enviados al teletrabajo. En el inicio de la pandemia, estos recursos se revisaron y se les incrementaron a muchas empresas.

No vale: Lo que ha ocurrido en muchos casos, es que los directivos no han sabido distribuirlos correctamente; es decir, asignar más recursos a aquellos que requieren de más tiempo de conexión, sobre todo con sistemas contables, comerciales, contactos e intercambio con clientes, etc., y lo que han hecho es distribuirlos por cargos ejecutivos (más recursos para los directivos y menos recursos para los especialistas), lo que incide en un trabajo deficiente de la empresa por el uso incorrecto de recursos.

A eso se suma que muchos directivos hoy no saben que un teletrabajo se realiza por objetivos a cumplir en un tiempo determinado, según las características de cada puesto laboral, y, sin embargo, argumentan que tienen que ir dos o tres veces a la semana a la empresa para controlar asistencia y trabajo de ocho horas diarias.

Con estos criterios, la mayoría quitó el trabajo a distancia cuando mejoraron las condiciones y hoy mantienen el trabajo presencial sobre el trabajo a distancia con los peligros que ello entraña.

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Maité Rodríguez:

Vale: Somos uno de los países más cultos del mundo, recibimos la actualización diaria con casi todos los detalles de la situación respecto a la COVID-19.

No Vale: Ahora, muchos no pueden controlar a los hijos dentro de las casas, no pueden dejar de tomar ni celebrar. Sigue la aglomeración de vecinos o familias, los ancianos y personas vulnerables siguen pululando en las calles, siguen las visitas detrás de los trapos y los zapatos que traen los que vienen de afuera. Es como que no podemos vivir sin eso, se le acaba el mundo al que no consiga estar metido en algo. Quienes lo están pagando son muchos de nuestros viejitos, que son los primeros que se mueren, y los niños tan pequeñitos.

A las autoridades, policía, inspectores, presidentes de CDR, FMC, delegados, que caminen los barrios: hay indisciplinas serias con el uso del nasobuco y el distanciamiento social. Parece que muchos creen que están de vacaciones, los niños jugando pelota y con los teléfonos, las personas haciendo visitas y si sales al paso a lo mal hecho o regañas, te buscas un problema y no pasa nada.

Caridad Toranzo:

Vale: Pensemos por un momento en los gastos millonarios en que está incurriendo el país, en medio del cruel bloqueo, por garantizar la salud, y en todo el personal médico y paramédico que lleva casi un año de ingentes esfuerzos y ve cómo su sacrificio se va por la borda por un grupo de irresponsables.

No vale: ¿Hasta cuándo vamos a dejar esto a la conciencia? Creo que ya es hora de que se adopten medidas más fuertes. Aún hay quienes piensan que no les tocará y siguen fiestando, haciendo colas hasta para cigarros, ancianos deambulando en las calles habiendo en su hogar personas más jóvenes que pueden ir a la bodega y padres permitiendo que sus hijos (as) adolescentes y jóvenes sigan en las calles hasta altas horas de la noche, bebiendo en grupos en las esquinas y sin nasobucos ni ninguna forma de protección, así no lograremos erradicar el virus.

Ana Luisa Pollato Zubizarreta:

No vale: La Habana sigue cada día peor. Los que vivimos en ella vemos que todo sigue igual: niños en las calles, personas con el nasobuco de collar, otros en la mano, y nada de poner orden. Se lo han dejado todo a la responsabilidad de cada cual, y es verdad que cada cual tiene que cuidarse y ser responsable y disciplinado, pero eso no funciona.

Ya es hora de que se den cuenta: nuestros médicos desgastándose, los científicos igual, cada día dan el extra, y no vemos resultados positivos. Y no es el cierre del aeropuerto, los viajeros son los que menos están incidiendo ya que cuando llegan van directo al aislamiento. La Habana necesita a gritos medidas más fuertes contra esas personas que no cumplen con lo establecido.

Ana Elizabeth Diez Veñy

No vale: Ya es sobrado saber que las personas no tienen percepción del riesgo. No basta con las cifras de contagio alarmantes, los fallecidos y niños enfermos de los que escuchamos a diario.

(…) El año pasado, cuando se creía que estábamos en el pico, en cada cola había personas que controlaban el orden. Ya no.

(…) Ahora es como si no preocupara. Como si se pensara “a mí no me toca”.

(…) La mayoría de los comentarios coinciden con mi opinión y se resumen en falta de percepción del riesgo, indisciplinas, y poco o ningún actuar de las autoridades competentes para hacer valer la disciplina y los protocolos establecidos, mientras el personal de la salud se desgasta y se emplea cuanto recurso existe para tratar de controlar la pandemia.

(..) Si no se toman medidas más enérgicas, o se controlan como debe ser las que deben ponerse en práctica, vamos a seguir con cursos escolares atrasados, personas indolentes e indisciplinadas en las calles, más contagio y, lo que es peor, más fallecidos.

(…) Es como si se le hubiera dejado totalmente al personal de la salud esta situación.

(…) Es como si el personal de la salud fuera el único responsable de enfrentar esta epidemia.

Antonio Moreda

No vale:

¿Cómo es posible que todavía estemos dándole el chance a los revendedores para comprar en las tiendas y revender casi al doble, sin que venga un inspector y les ponga una multa por revender a la cara las cosas? Por ejemplo, los cigarros Popular y H Upmann con filtro: a las tiendas solo llega un poquito que lo compran los revendedores (dos ruedas por persona aquí en Holguín), y ellos no trabajan (…) El trabajador que quiera fumar tiene que comprar la caja a los vendedores particulares a 35 pesos. Ellos tienen siempre a la vista todos los cigarros que tú quieras y que compraron para revender y ganan más que los que fabricaron los cigarros

Este año ha empezado así y nada nadie le pone freno a eso, ¿qué está pasando que se habla y se habla de la guerra a los revendedores y todo sigue igual. Por favor, hagan algo inspectores.

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Armando Amieva

Vale: Debemos acabar con la idea de los famosos planes que todos sobrecumplen, pensar en producir y producir más y mejor, esa será la mejor manera de abaratar costos, bajar precios, disminuir importaciones y aumentar las exportaciones que el país tanto necesita, sin que ello represente como puede que ya esté pasando que solo pensemos en exportar dejando desabastecido el mercado interno de algunos productos. Este debate deberá promoverse a “camisa quitada” en los colectivos laborales de aquellas empresas que veamos no rinden, escuchar a los trabajadores y que sean ellos quienes sugieran también nombres de futuros jefes para evitar que, como también vemos, pasamos años y años preparando a un segundo o un tercero y llegado el momento del cambio importamos al sustituto de otra rama, con desconocimiento total de la actividad, por el simple hecho de haberlo propuesto alguna instancia superior sin consultar al colectivo, y entonces a empezar de nuevo todo.

A trabajar cada cual mejor, las bases están planteadas desde hace años. Aun en las condiciones económicas particulares del país, podemos producir más y mejor, incluidos todos los productos agrícolas que querramos, siempre y cuando logremos estimular realmente al hombre y promover a los más capaces, comprometidos, preparados y hábiles a puestos de dirección por sus méritos propios y la preparación profesional y política que hayamos sido capaces de darle.

No vale: Hoy lamentablemente hay muchos que solo piensan con el bolsillo, son los que han aumentado precios sin pensar en mayor eficiencia en la producción o los servicios y ello tiene que ver con nuestros aun insuficientes y débiles mecanismos de control y supervisión, donde también hay muchos viviendo el momento y sacando partido en favor de sus intereses.

Pablo Arenas Bermúdez

Vale: Es vital en esta etapa el grado de presión o tolerancia que ejerzan con oportunidad los niveles superiores de los empresarios, el destierro del paternalismo y del ejercicio de la justificación como política de cuadros. Solo con justicia pero con fuertes medidas se lograrán resultados positivos.

Carlos Llanes

Vale: No es necesario para un director de empresa disponer de un grado científico, aunque si lo tiene le puede ser útil. Más práctico y necesario sería tener una especialidad o cursar un diplomado específico a su perfil empresarial. Un buen director debe estar siempre superándose directamente o indirectamente través de sus subordinados. Sobre todo, aprendiendo a escuchar desde sus mejores especialistas hasta el más simple trabajador. Cualquiera puede aportar una buena idea.

Víctor Ángel Fernández

No vale: Se designa un directivo en cualquier nivel. Se le dan tareas y responsabilidades, pero el liderazgo no se compra ni se otorga: se gana, y después todo lo demás. Hoy alguien es jefe en la empresa de Salud en Maisí y mañana es jefe de construcciones en el cabo de San Antonio. Un tiempo después lo encontramos dirigiendo un plan porcino en Caracusey. En serio: de algo no sabe o de ninguna de las cosas. Lo primero es que el que no sabe, tiene miedo de tomar decisiones.