Tampa Bay Buccaneers gana el Superbowl de fútbol americano: Tom Brady conquista su séptimo anillo de campeón

Para Brady el tiempo parece no pasar. Foto: Reuters

Este domingo se llevó a cabo una nueva edición del Super Bowl, uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Pase a que todavía el planeta sufre las consecuencia de la pandemia de coronavirus, se pudo observar un gran espectáculo y un partido de alto vuelo que consagró los Tampa Bay Buccaneers por 31-9 sobre los Kansas City Chiefs. De esta manera, Tom Brady, MVP de la final, logró levantar por séptima vez el trofeo Vince Lombardy.

Tras unos primeros minutos con imprecisiones en ofensiva y con una clara ventaja de ambas defensas sobre los ataques, apareció la supla que tantas alegrías le dio a New England Patriots. Sobre le final del primer cuarto, Tom Brady asistió a Rob Gronkowski en zona de peligro y éste, sin resistencia, corrió hasta la línea de touchdown.

De esa manera, el primer bloque acabó con ventaja para Tampa Bay Buccaneersen por 7-3 sobre Kansas City Chiefs.

En el segundo cuarto, fue la misma fórmula la que le trajo alegría a los de Tampa Bay con un pase filtrado perfecto de Brady para que Gronkowski reciba en zona de anotación y estire la ventaja a 14-3, tras la patada posterior.

El bajo rendimiento de Kansas City se notó aún más en el segundo cuarto, el período en el que más puntos había conseguido en su camino hacia el Super Bowl LV y en el que apenas pudo marcar tres puntos gracias a una patada de 34 yardas.

Sobre el final del segundo cuarto, los Buccaneers celebraron un touchdown más cuando Brady lanzó desde la última yarda un pase perfecto para Brown, quien engañó a su marca con un movimiento de afuera hacia adentro y recibió en la zona de anotación para celebrar el 20-6. Con el punto extra, la diferencia para el medio tiempo era de 15.

El juego de Tampa Bay siguió firme tras el show de The Weeknd porque en la primera defensiva evitaron una anotación y en el ataque festejaron. Los bloqueadores protegieron nuevamente bien a Brady y este encontró a Fournette, quien corrió 27 yardas por la derecha para anotar un nuevo touchdown y poner el marcador 28-9.

El marcador final fue de 31-9 gracias a un gol de campo en el tercer cuarto y así se encaminó el triunfo de los Buccaneers que se consagraron campeones gracias a un trabajo defensivo perfecto y a Tom Brady, su gras estrella.

Brady demostró que a los 43 años sigue estando en forma inmejorable. El ahora siete veces ganador del Super Bowl (2004, 2005, 2015, 2017, 2019 y 2021), quien es 22 años mayor que Mahomes, ha demostrado que todavía conserva el hambre de gloria para seguir agrandando su leyenda. Además fue elegido MVP de la gran final, quinta vez que logra este premio.

El equipo de Tampa Bay obtuvo su segundo título después de 18 años de espera. El primero lo lograron en 2003, en un equipo que contó con el aporte del pateador argentino Martín Gramática.

“Estoy orgulloso de todos estos muchachos, de mis compañeros, tuvimos un mes de noviembre complicado pero el equipo ganó en confianza, sabía que esto iba a pasar”, declaró el mariscal de campo al ser elegido como MVP de la final.

Esta fue una celebración especial porque se realizó con rigurosas restricciones para evitar la propagación del COVID-19. Estas semanas previas han transcurrido sin la efervescencia que cada año genera la definición en la que está el juego el trofeo de campeón de la National Football League (NFL), la liga de fútbol americano de los Estados Unidos.

En el campo de juego, el Super Bowl LV ofreció un duelo atractivo entre dos grandes mariscales de campo y que del otro lado estuvo Patrick Mahomes, de 25 años, estrella de unos Chiefs que eran los favoritos al título por segundo año seguido.

Mahomes había sido declarado el Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl del año pasado, que ganó su equipo por 31-20 ante los los 49ers de San Francisco, pero esta noche no se encontró en el campo de juego en ningún momento y su equipo cayó con justicia en Florida.

Tom Brady, el mito que no envejece: hizo trizas el récord de Michael Jordan

Tom Brady sigue agigantando su leyenda en la NFL. Foto: USA TODAY Sports

Tom Brady se burla del pasaporte y del paso del tiempo; se ufana en parecerse al personaje de Brad Pitt en la película “El curioso caso de Benjamin Button”. Con sus jóvenes 43 años, se convirtió en el deportista más longevo en disputar el Super Bowl. Pero, competidor del más alto nivel, no se conformó con dicha marca: guió a Tampa Bay Buccaneers a vencer a Kansas City Chiefs y así consagrarse vencedor de la temporada de la NFL. Así, se colocó el séptimo anillo de campeón en su carrera. Sí, uno más que el mítico Michael Jordan, emblema de los Chicago Bulls multiganadores en la NBA.

“Michael es uno de mis ídolos deportivos. Creo que es increíble, pero para mí se trata de ser parte de muchos grandes equipos”, dijo el lunes Brady, palpitando que podía dejar atrás a Su Majestad. “Somos campeones para siempre, nadie no los podrá quitar. Gracias muchachos”, subrayó, mientras alzaba el premio al jugador más valioso de la final.

Es que Brady se siente en el trono del mito entre los mitos del deporte estadounidense. Con el título logrado en el Raymond James Stadium de Tampa, quarter. ¿Más? Llegó a la gran definición de la NFL, el Super Bowl, en el 45% de sus participaciones. Casi la mitad de las veces en las que defendió a sus equipos, arribó a la final. Si eso no es ser ganador, pues entonces, ¿qué es?

Sus seis títulos anteriores se habían dado con New England Patriots. Tras su mudanza a Florida, la misión pasaba por llevar a los Buccaneers de vuelta al Super Bowl tras el único triunfo de la franquicia en 2002. Y una vez más se erigió como el héroe de la película.

Tom Brady ya había hecho historia en New England Patriots. Foto: USA TODAY Sports

Nacido en 1977 en San Mateo (California), Brady practicó otros deportes durante su etapa en el instituto Junipero Serra y llegó a ser drafteado por el equipo de béisbol Montreal Expo, entonces miembro de las Grandes Ligas.

Finalmente decantó su carrera hacia el fútboll americano pero, cuando tocó a la puerta de la NFL, su físico y escasa velocidad de piernas no llamaron la atención de los equipos, por lo que tuvo que ver cómo otros 198 jugadores fueron escogidos antes que él en el Draft de 2000.

“Soy la mejor decisión que jamás ha tomado esta franquicia”, le dijo el joven Brady a Robert Kraft, dueño de los Patriots, exhibiendo ya la autoconfianza y mentalidad de hierro que le impulsaría en cada reto.

Tras presenciar su primera temporada desde el banquillo, Brady se hizo con el puesto de titular en 2001 por una grave lesión de Drew Bledsoe.

Desde el puesto de mando, el desconocido quarterback dirigió a los Patriots hasta su primer título de Super Bowl ese mismo 2001, cuando Patrick Mahomes, líder de los Kansas City Chiefs, rival de los Buccaneers el domingo, era un niño de seis años.

Este éxito inauguró la dinastía de los Patriots, siempre a las órdenes del técnico Bill Belichick, su gran mentor, en la que Brady fue alcanzando asombrosas marcas en el deporte más popular en Estados Unidos.

Sus cifras personales superan las de prácticamente las 32 franquicias de la NFL ya que únicamente una de ellas, los Patriots, cuentan con más participaciones en Super Bowl (11) que el mariscal de campo y solo este equipo y los Pittsburgh Steelers le igualan por ahora en títulos.

En el apartado de premios individuales cuenta en sus vitrinas con tres MVP (Jugador Más Valioso) de la temporada de la NFL (2007, 2010 y 2017) y otros cinco del juego de Super Bowl (campañas 2001, 2003, 2014 y 2016 y 2021).

Para sortear las restricciones de entrenamientos por el coronavirus, Brady no dudó en convocar a sus compañeros a prácticas fuera de las instalaciones de los Bucs. El COVID-19 también le hizo vivir momentos angustiantes. Su padre y su madre sufrieron la enfermedad y su progenitor incluso debió pasar por una internación que duró 18 días.

Nada detuvo a Brady, casado con la modelo brasileña Gisele Bündchen, con la que tiene dos hijos. Y volvió a hacer historia.

(Con información de agencias)