Desde el 20 de marzo pasado, la cifra de fallecidos por coronavirus o con sospecha comenzó a superar los diez casos por día en Ecuador.
La crisis funeraria de Guayaquil -donde llegaron a acumularse hasta 650 cadáveres en casas y morgues hospitalarias- se ha solucionado en su primera fase: la recolección de los cuerpos. La segunda, "dar un entierro gratuito, digno y unipersonal", ofrecido por el Gobierno de Ecuador en medio de la emergencia de la covid-19, aún no se ha completado.
Hay quienes llevan hasta cuatro semanas buscando a sus familiares. Los reportes preliminares estiman que al menos 550 fallecidos aún no han sido inhumados."¡No sabemos dónde está! ¡No aparece!". Muerde la frase, entre lágrimas, Miriam Villegas. Se refiere a su padre, Cleocano Villegas. Él murió el pasado 22 de marzo. Cinco días después, el 27, el cuerpo fue retirado de su modesta vivienda de ladrillo y zinc en un sector marginal del sur de Guayaquil, una ciudad de 2,7 millones de habitantes, epicentro de la pandemia en el país sudamericano y también, ante el desborde casos, de América Latina.
Ecuador tiene 22.719 casos positivos de coronavirus, el 70% en Guayaquil. Las muertes confirmadas por covid-19 suman hasta este viernes 24 de abril 576, aunque el número de defunciones revelado por el Registro Civil trastoca la versión oficial: 20.823 entre el 1 de marzo y el 22 de abril (13.162 solo en la provincia de Guayas, cuya capital es Guayaquil). "Eso escapa de cualquier promedio histórico", admite la alcaldesa Cynthia Viteri.
"¿Adónde le llevo flores a mi padre?"
"Mi padre tenía 94 años. Todavía muy lúcido y andaba por sus propios medios, pese a su condición cardíaca. Luego nos dijeron que murió por una deficiencia respiratoria aguda", cuenta Miriam Villegas, la desesperada hija mayor. Ella y los familiares de Cleocano Villegas ruegan que les informen dónde está. Para llevarle flores a su tumba, para honrar la memoria "de un hombre vital y risueño. ¡Nosotros, los hijos y nietos, tenemos derecho a saber dónde ha sido enterrado!". Hace una pausa y, casi a susurros, continúa: "...Quiero llevarle rosas blancas y rojas. ¿Adónde se las voy a dejar?".
Rastreando el cadáver del patriarca
Las quejas se replican. Al otro lado de la ciudad, en el barrio Juan Montalvo, extremo norte, la familia Molina tiene una profunda desazón. Hicieron el levantamiento del patriarca, don José Antonio Molina Campoverde, de 67 años, el pasado 4 de abril. "¡Y no nos dicen dónde encontrar a mi padre!", repite José, su primogénito. Acompañado de su hermana menor, Mayra, aseguran que han tratado de averiguar de todas las formas.
"Llamamos a la Gobernación, a la Fuerza de Tarea, a los cementerios, y por último, a la página de Internet. Y no tenemos certezas". Los hermanos Molina se refieren al sitio web habilitado por el régimen del presidente Lenín Moreno. Allí reposa el detalle de la última morada de quienes han fallecido durante esta emergencia y ya han sido inhumados (otros siguen el proceso). Constan básicamente cuatro datos: cédula, nombre, el cementerio y el número de nicho sepulcral. Aunque el sitio -a ratos- colapsa.
Para solucionar el drama funerario y determinar la ubicación de los cadáveres, el Gobierno ha anunciado la habilitación de un número telefónico. Así, con una llamada, se responderá el destino de las víctimas mortales a cientos de familiares.
Paraguay extiende su periodo de cuarentena hasta el 3 de mayo
En el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus, Paraguay extendió su aislamiento preventivo general hasta el próximo 3 de mayo. El decreto fue firmado este 24 de abril por su presidente, Mario Abdo Benítez.
Las medidas de restricción ya habían sido extendidas del 20 al 26 de abril. Con ellas se limita totalmente el tránsito de personas y vehículos y solo se permiten desplazamientos mínimos para aprovisionarse de alimentos, medicamentos y artículos de limpieza. Su incumplimiento acarrea sanciones.
Colombia reporta más de 300 nuevos casos en un día por COVID–19
A pesar de las sanciones, advertencias y el riesgo que significa, algunas personas continúan infringiendo el aislamiento. Foto: EFE.
El Ministerio de Salud de Colombia reportó este viernes 320 nuevos casos de la COVID–19 en las últimas 24 horas, con lo cual el total de contagios confirmados se ubica en 4 881. Mientras, la cifra de pacientes recuperados se ubica en 1 003 y la de fallecidos en 225.
A pesar de las sanciones, advertencias y el riesgo que significa infringir la cuarentena algunas personas continúan sin acatar el aislamiento. Las autoridades encontraron infractores en Bogotá, donde 14 personas fueron sorprendidas en un establecimiento público sin ninguna protección, jugando billar y consumiendo bebidas alcohólicas.
En la ciudad de Villavicencio, el Gobierno local ha insistido, sin obtener respuesta alguna hasta el momento, en que se realicen test de diagnósticos masivos dentro del centro penitenciario en el que se registran 109 casos positivos.
El Instituto Nacional de Salud de Colombia ha demostrado mediante estadísticas que el virus tiene una letalidad de 4.71%, mientras la capital colombiana se mantiene como la ciudad más afectada de la nación, con 2 065 casos confirmados.
El ministro de Salud, Fernando Ruiz, dijo que buscan estrategias para abrir la economía con aislamiento, al tiempo que especialistas opinan que se debe aumentar la cantidad de test para tener una visión más real de la situación de la pandemia en el país y tomar más medidas para proteger al personal sanitario.
La estrategia gubernamental es mantener el aislamiento preventivo obligatorio para los grupos específicos y la cuarentena preventiva obligatoria de toda la población, con la alternativa de optar por una apertura global gradual y controlada de algunos sectores de la economía.
Líderes mundiales apoyan plan de la OMS para frenar COVID–19, EEUU no participa
Varios gobernantes se comprometieron el viernes a acelerar el trabajo para tener pruebas, medicamentos y vacunas contra el COVID–19 y compartirlos en todo el mundo, pero Estados Unidos no participó del lanzamiento de la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El presidente francés, Emmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, estuvieron entre los que se unieron a una videoconferencia para lanzar lo que la OMS ha calificado como una “colaboración histórica” para combatir la pandemia.
El objetivo es acelerar el desarrollo de medicamentos, pruebas y vacunas seguras y eficaces para prevenir, diagnosticar y tratar COVID-19, la enfermedad pulmonar causada por el nuevo coronavirus, y garantizar el acceso equitativo a los tratamientos.
“Enfrentamos una amenaza común que solo podemos vencer con un enfoque común”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, mientras se iniciaba la reunión virtual.
“La experiencia nos ha dicho que incluso cuando hay herramientas, no han estado igualmente disponibles para todos. No podemos permitir que eso suceda”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que el objetivo de un compromiso global sería conseguir 7.500 millones de euros (8.100 millones de dólares) a principios de mayo, para acelerar el trabajo de prevención, diagnóstico y tratamiento.
“Continuaremos movilizando a todos los países del G7 y G20 para que respalden esta iniciativa. Y espero que logremos reconciliar en torno a esta iniciativa a China y a Estados Unidos, porque la lucha contra COVID-19 es por el bienestar humano y no debe haber división para ganar esta batalla”.
Ramaphosa, presidente de la Unión Africana, advirtió que el continente, con sus estándares generalmente bajos de atención médica, es “extremadamente vulnerable a los estragos de este virus y necesita apoyo”.
Líderes de Asia, Medio Oriente y América también se unieron a la videoconferencia, pero un portavoz de la misión estadounidense en Ginebra había dicho antes a Reuters que Estados Unidos no se involucraría.
“No habrá participación oficial de Estados Unidos”, dijo en una respuesta por correo electrónico a una consulta. “Esperamos conocer más sobre esta iniciativa en apoyo de la cooperación internacional para desarrollar una vacuna contra el COVID–19 lo antes posible”.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha criticado a la OMS alegando que ha sido lenta en reaccionar ante el brote y por estar “centrada en China”, lo que ha sido rebatido por la propia organización y líderes mundiales, y anunció una suspensión de fondos al ente mundial.
Reino Unido supera las 20 000 muertes por COVID–19
Una empleada del NHS pide precaución a dos personas que entran al Hospital Universitario de Aintree, Reino Unido durante el brote de COVID–19, en Liverpool, el 23 de abril de 2020. Foto: Reuters.
Los hospitales de Reino Unido superaron el sábado las 20 000 muertes por COVID-19, luego de que se añadieran a la cifra acumulada los 813 fallecimientos registrados en las últimas 24 horas, para totalizar 20 319.
A medida que el número de muertos aumenta en el país, el Gobierno británico se enfrenta a crecientes críticas sobre su respuesta a la pandemia. Se mostró más lento a la hora de imponer medidas de confinamiento que sus pares europeos y está obligado a aumentar su capacidad para realizar test, señala un reporte de Reuters.
A mediados de marzo, el principal asesor científico del Gobierno de Reino Unido dijo que mantener el número de muertos por debajo de 20 000 sería un “buen resultado”.
Las muertes por COVID–19 en los hospitales de todo el Reino Unido aumentaron el viernes en 684 hasta las 19 506, lo que significa que la marca de 20 000 podría superarse el sábado.
Reino Unido registra la quinta mayor cifra oficial de muertes por coronavirus en el mundo, por detrás de Estados Unidos, Italia, España y Francia. Los científicos han dicho que la tasa de mortalidad no comenzará a disminuir de forma notable hasta dentro de un par de semanas.
No obstante, es probable que el número total de muertes supere en varios miles la cifra oficial una vez se incluya en el recuento a los fallecidos en las residencias de ancianos. Hasta el 10 de abril, el número de muertes en los hospitales representaba alrededor de 40% menos del total.
Stephen Powis, director médico del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) en Inglaterra, rechazó dar una nueva cifra y dijo a BBC Radio que “llevará algún tiempo, puede que muchos años, antes de que el efecto total de la pandemia en este país se pueda conocer”.
Powis consideró positivo el hecho de que el NHS no se haya visto sobrepasado por el brote, algo que ha ocurrido a los servicios sanitarios de otros países. Los centros hospitalarios británicos se están preparando para aumentar los tratamientos no relacionados con el coronavirus, como las intervenciones quirúrgicas ya planificadas.
“Ya que estamos empezando a ver una disminución, un descenso en el número de pacientes con coronavirus, sin duda es el momento de reconstruir nuestros servicios”, dijo.