Clarisse Agbegnenou se convirtió en la primera mujer de su país con cuatro títulos mundiales. Foto: Federación Internacional de Judo.
Este miércoles Francia hizo estremecer el Nippon Budokan. Desde lo más auténtico de su judo, Clarisse Agbegnenou (63 kg) se convirtió en la primera mujer de su país con cuatro títulos mundiales y en la decimotercera judoca del planeta en conquistar tal hazaña en certámenes del orbe. Este propio miércoles, la cubana Maylín del Toro no encontró palabras para definir su inesperada derrota en su primera presentación de esta lid. Dos historias, dos finales, dos extremos.
Clarisse hoy fue un trueno. Liquidó con ippón en 12 segundos a la británica Alice Schlesinger, se deshizo en un minuto y seis segundos de la mexicana Prisca Awiti Alcaraz; fulminó en otros trece segundos a la taipeiana Yu-Jung Liao y como decisión infranqueable superó en semifinales y final por wazari a la holandesa Juul Franssen y a la japonesa Miku Tashiro, respectivamente. A esta última por décima ocasión en 11 enfrentamientos.
Maylín se demoró en salir porque quedó bye en la primera ronda. Calentó en el momento justo y sin quemar la carga física necesaria para enfrentar los combates lo hizo con su entrenador Yordanis Arencibia y salieron encaminados a derrotar a la israelita Gili Sharir, sorpresiva triunfadora sobre la bronce mundial del 2017, la mongola Mungunchimeg Baldorj.
Clarisse era la favorita, aunque estuviera en uno de los templos sagrados de este arte marcial y el apoyo del público era delirante, apasionado y conjugaba emoción en favor de Tashiro. Más de seis minutos de combate volvieron a sonreírle a la del país galo, que vestida de blanco silenció al auditorio con un wazari, para luego abrazar a su adversaria y recibir una de las ovaciones más sentidas que hemos escuchado en estos cuatro días del 38 Campeonato Mundial.
Maylín entró honrando su apellido. Quería definir rápido las acciones y tener tiempo para estudiar a las rivales del pool. Dos shidos en el tiempo reglamentario para su rival ponían cerca la posibilidad de incluirse entre las 16 primeras de este mundial, sin embargo, en la regla de oro todo comenzó a cambiar. Quien llevaba la ofensiva dejó de hacerlo y envalentonó a la nacida por el Medio Oriente, que poco a poco logró emparejar las acciones con par de penalizaciones a la antillana por pasividad y falso ataque.
Clarisse lloraba desconsoladamente de alegría. Abrazó y cargó así a la anfitriona en hermoso gesto que promueve desde pequeño este deporte. Corrió hacia el público galo presente en el recinto y le regaló la primera medalla de su país en esta edición de ippones, que va resultando otro paseo para los creadores de esta disciplina, aunque hoy miércoles no pudieron alumbrar con ningún cetro, pues el israelita Sagi Muki les aguó la fiesta en los 81 kilogramos.
Maylín descendía los niveles de empuje y más Arencibia le ordenaba que atacara, que tomara aire y volviera a tomar la iniciativa. Pero el judo es también de quien respete los códigos de entrega más alto y así se lo ganó en esa pelea Sharir al sacarle una última amonestación que decidió el avance a la siguiente fase por descalificación de la cubana. Ese nombre de fuego, de seguro no lo olvidará Maylín en lo adelante, pues le arruinó su aspiración de mejorar el quinto lugar que había conseguido en la edición de Bakú 2018, cuando saltó a la fama por su talento; en tanto apenas acumuló puntos para la clasificación olímpica ya que no triunfó ni siquiera en un enfrentamiento.
Clarisse fue explícita en la conferencia de prensa. Se sentía una reina a los 26 años y este triunfo mundial le era diferente al del 2014, 2017 y 2018. También lo gozaba más que el subtítulo olímpico de Río de Janeiro 2016.Trató de agradecer a todos, pero terminó olvidando seguramente a muchas personas que la ayudaron a formar esa estirpe de judoca total, a la que no parece importarle otra cosa que no sea ganar y ganar.
A Maylín se imponía quizás esperarla en la zona mixta y preguntarle por qué terminó “literalmente fundida”. Pero nuestra judoca no podía, lloraba por dentro con una mezcla de rabia e impotencia que no le permitía hilvanar una respuesta coherente ante la grabadora.
En el bus de regreso al hotel volvió a insistir el periodista y ella apenas se ahogó en una frase de sinceridad: “me fundí físicamente. No se qué me pasó. Es cierto que fueron casi 10 minutos de pelea, pero estoy preparada para eso. No tengo justificación, ella es el 26 en el ranking y yo era el 10, por tanto había que imponer respeto. Y no pude”, terminó de reconocer la indómita mientras volvía a repasar en un teléfono móvil el video con todo lo que había hecho mal sobre el tatami.
Tras firmar autógrafos, complacer a varios colegas franceses con fotos, sonreír para los medios audiovisuales y conceder no menos de cinco entrevistas a las grandes cadenas de noticia acreditadas al evento, Clarisse confirmó a este redactor en perfecto inglés que sí aprecia y conoce del judo cubano, con el que se ha preparado varias veces en campos de entrenamiento.
Horas más tarde supimos que un golpe en una costilla había sido la causa del retroceso de agresividad en el tiempo extra de Maylín, justo en el momento que más ofensiva y ataques se le exigía. Pero ella nunca puso eso como justificación, lo conoció el periodista cuando no la vio bajar a comer y preguntó a sus compañeras qué sucedía.
Quizás solo así se explica que una guerrera caiga en un campeonato mundial, donde lo mejor por Cuba parece estar reservado para las tres últimas fechas del programa con Iván Silva (81 kg), Onix Cortés (70 kg), Kaliema Antomarchi (78 kg), Andy Granda (+100 kg) y la capitana y doble titular mundial, Idalis Ortiz (+78 kg).
Clarisse y Maylín, dos historias de alegría y dolor, de esas que todo periodista debe intentar contar.
Resultados de la 4ta jornada
63 kg:
ORO : Clarisse Agbegnenou (FRA)
PLATA : Miku Tashiro (JPN)
BRONCE: Juul Franssen (NED)
BRONCE: Martyna Trajdos (GER)
81 kg:
ORO: Sagi Muki (ISR)
PLATA: Matthias Casse (BEL)
BRONCE: Antoine Valois-Fortier (CAN)
BRONCE: Luka Maisuradze EO
Maylín del Toro no encontró palabras para definir su inesperada derrota en su primera presentación de esta lid. Foto: Federación Internacional de Judo.