“No sé qué será del futuro, lo importante es estar aquí. Muchas gracias por la espera y nos veremos pronto”, dijo Casillas. Foto: AFP.
“Me emociono al ver a tanta gente que ha venido aquí a demostrar su cariño. Ahora me encuentro mucho mejor. Será un reposo de un par de semanas, incluso un par de meses, no sé, la verdad es que me da igual”, declaró Iker Casillas al salir este lunes del hospital portugués donde ingresó tras sufrir un infarto de miocardio el miércoles pasado durante un entrenamiento con su equipo, el FC Porto.
“No sé qué será del futuro, lo importante es estar aquí. Muchas gracias por la espera y nos veremos pronto”, dijo el futbolista, que cumplirá 38 años el 20 de mayo, mientras abandonaba el hospital acompañado de su pareja, la periodista Sara Carbonero.
“Hace unos días tuve un acontecimiento, me tocó a mí y aquí estamos. Es difícil hablar, estoy muy agradecido, he tenido mucha suerte. Me han hecho sentir muy querido los que se han preocupado. Me emociono un poco, no quiero olvidar al hospital, al doctor Nelson, la gente del Porto, a los médicos y a todos”, señaló a los periodistas que le esperaban delante del hospital privado de Oporto en el que se recuperaba.
El campeón del mundo (2010) y doble campeón de Europa con la Roja (2008 y 2012) sufrió un infarto agudo en un entrenamiento del Oporto y fue inmediatamente trasladado al hospital, donde fue intervenido. Según la prensa portuguesa, Casillas fue operado para ponerle un catéter.
Casillas había renovado recientemente su contrato con el Oporto hasta 2020, con un curso más opcional, por lo que tenía previsto continuar en el club hasta los 40 años.
El estelar portero español llegó al Oporto en 2015 tras 25 años en el Real Madrid, con el que ganó tres Ligas de Campeones (2000, 2002 y 2014). En 2018, había superado los mil partidos como profesional.
(Con información de AFP)