En la imagen se aprecia la acción.
El Real Madrid se impuso ayer ante el Bayern en un partido donde existieron varias jugadas polémicas. Una de ellas fue un penalti claro no señalado por el árbitro turco Cuneyt Çakir sobre el que habló Marcelo al final del encuentro.
Fue tan claro que hasta Marcelo, protagonista de la jugada, reconoció abiertamente que le había dado con la mano.
El árbitro se comió unas manos claras del brasileño dentro del área. Joshua Kimmich se internó por la banda derecha cuando se disputaba el tiempo de descuento de la primera mitad (con empate a uno en el luminoso) y puso un centro envenenado. El balón no llegó a su objetivo porque se topó con las manos del zaguero madridista, que estaban separadas del cuerpo.
“Ha pegado en mi mano, yo creo que si que fue penalti”, explicó Marcelo a la prensa minutos después de sellar el pase a la final. Reconoce que fue difícil para el árbitro ver la jugada - ni el linier ni el árbitro de abrieron la boca- porque “había muchos jugadores delante”, pero no niega la mayor: “si digo que no la he tocado con la mano soy un mentiroso”.
“Yo no hablo de los árbitros pero está claro que a veces se equivocan a nuestro favor y otras veces en contra, pase lo que pase hay que jugar al fútbol”, sentenció el protagonista de la polémica del Real Madrid-Bayern.
Nunca se sabrá qué habría sido de la eliminatoria si se hubiera concedido ese penalti al Bayern como reclamaban sus jugadores. Lo cierto es que el Real Madrid supo sufrir y aguantar las embestidas de los bávaros para impedir la remontada con un Keylor Navas colosal.
(Tomado de La Vanguardia)