El zurdo

El periodista Victor Hugo Morales sostiene un encuentro con los estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (FCOM). Foto: FCOM.

Por Dailene Dovale de la Cruz, estudiante de Periodismo.

Víctor Hugo Morales bien podría no admirar tanto a Cuba. Ni a Fidel Castro. En una cuerda similar, podría además vivir sin buscarse tanto lío en Argentina con una carrera exitosa en temas deportivos. Pero Víctor Hugo eligió la izquierda, apoyar a Cuba y a Fidel.

Este entrevistador entrevistado, como le nombró la profe Maribel quiere a Cuba con todos sus defectos. Al fin y al cabo, es una isla del Caribe que de no ser por su obstinación en construir un destino propio, hoy tal vez sería un Haití (o Puerto Rico). ¿Y Fidel? A sus ojos, es el político más importante del siglo XX.

El periodista Victor Hugo Morales sostiene un encuentro con los estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (FCOM). Foto: FCOM.

¿Estaremos cerca de un nuevo cambio hacia la izquierda? En verdad le preocupa el tema a Víctor Hugo Morales. Aunque el pesimismo no lo convenza. Dice que el mundo se vive en marejada y que estamos en una de las difíciles. Comparable con la verdadera desgracia de los 90, cuando el neoliberalismo atacó con más fuerza América Latina. “La riqueza que se concentraba en los menos”.

Él confía que a esos gobiernos de derecha, la crisis una vez más les explote entre las manos. Ante el poco pudor de la prensa derechista para mentir, la poca regulación del Estado y la teoría económica del derrame (“la riqueza se derramará hacia los desafortunados”) está claro el lugar de las personas buenas: con los desposeídos.

El periodista Victor Hugo Morales sostiene un encuentro con los estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (FCOM). Foto: FCOM.

Fue esa condición de buen ser humano la que hizo que Víctor Hugo Morales eligiera buscarse problemas a la comodidad pecadora. Durante el encuentro comentó sobre el choque de la prensa internacional, con especial énfasis en la española y estadounidense en medio de una lucha por rendir a los venezolanos a base de escasez.

También habló de ingratitud: en Argentina la clase media se duplicó para el 2013, pero toda una construcción mediática en contra de la ex mandataria argentina permitió el triunfo de Macri en las elecciones.

Quizás Víctor Hugo Morales es un poco incapaz de notar los defectos de la prensa izquierdista. Dice que ser de la izquierda implica una nobleza. “Aunque la reputación sea de un 5%. La izquierda no miente. Es una especie de código moral”. Si tiene algo es el defecto de nacer más tarde, y por ello ser quizás más inexperta, subraya.

Las preguntas poco a poco brotan de quienes al principio tenían temor de desentonar, y las respondió todas. Desde la desconexión en Latinoamérica del poder político con el poder real, a cómo terminó con un libro lleno de intenciones poéticas (“por respeto a los grandes poetas”).

Y no pudo dejar de hablar de su narración al gol de Diego Armando Maradona “No hay nada más lindo –salvo comer pollo con las manos- que tener razón”. Y ese día en que apoyó con toda su garganta a  Diego y la definió como a jugada de todos los tiempos, tenía todos los motivos para sentirse orgulloso. “Y hasta he ganado dinero con ese gol”, lo reconoce, pero apunta que la recompensa ha sido mayor con la experiencia magnífica de trabajar con Diego en De Zurda.

Quizás Víctor Hugo Morales hubiese amasado fortuna si no escuchara su conciencia, si cerrara los ojos a los rezagados del sistema… Por suerte eligió ser de zurda.

(Tomado de la web de la Facultad de Comunicación de la UH)