Pero.., nada comparado con el profundo dolor que sentí ayer, cuando, en función de mi trabajo me trasladé hasta Caibarién, siempre he escuchado como falto de cultura el decir: me quedé sin palabras…, hasta ayer, yo también quedé sin palabras para describir lo que sentí, he perdido seres queridos, dolor incomparable, sólo con lo que pude ver: amasijo de cables, postes, árboles, maderas de las casas, escombros de todo tipo, ropas mojadas que secaban sobre cordeles y restos de todo tipo de maderas, casas sin techos, sin paredes otras, derrumbes totales…..dolor en los rostros con mezclas de alegria y gracias por la vida que pudieron conservar, todos coincidian en nunca haber visto un evento de tal magnitud, sumar a ello la confianza en el apoyo de la Revolución..
Caibarién bajo las aguas por el paso del Huracán Irma. Foto: Archivo Cubadebate
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