Berta Cáceres murió ultimada a tiros el pasado 3 de marzo, cuando hombres armados irrumpieron en su vivienda, ubicada en el departamento suroccidental de Intibucá.
Por su asesinato, que generó una ola de repudio internacional, las autoridades hondureñas arrestaron hasta ahora a seis personas, incluidas algunas ligadas a la compañía promotora del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca al que se oponía Cáceres en defensa del medio ambiente.
Entretanto, un séptimo culpable, que resultó ser un exmilitar, fue arrestado el 12 de enero en el estado mexicano de Tamaulipas.
De acuerdo con un informe reciente de la organización no gubernamental Global Witness, Honduras es el país más letal para los activistas ambientales del mundo, con más de 80 asesinatos perpetrados tan solo en los últimos tres años.
(Tomado de Prensa Latina)