En un breve comunicado, la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel (SETE) dijo lamentar “la continuación del cierre (…) debido a un movimiento social del personal” y pidió disculpas “al conjunto de sus visitantes”.
Los empleados habían decidido previamente en asamblea general continuar con su protesta, que se debe a reivindicaciones salariales pero también a la orientación estratégica de la empresa.
En estas fechas, unas 6.000 personas suben cada día al que se considera el monumento de pago más visitado del mundo.
(Con información de EFE)