La policía negoció durante tres horas con el pistolero, quien finalmente se quitó la vida de un disparo, antes de liberar a una niña que fue hospitalizada de inmediato.
El incidente ocurrió en Belfair, estado de Washington, donde el alguacil Casey Salisbury confirmó que el sospechoso salió de la casa y se disparó frente a los policías que la rodeaban.
(Con información de Prensa Latina)