La Policía ha tomado estrictas medidas de seguridad en la zona de la explosión y no permite la circulación de vehículos ni de peatones. Al lugar de los hechos se han dirigido ambulancias y bomberos, así como equipos antiterroristas regionales y expertos en desactivación de bombas. Se ha cortado la electricidad en el distrito de Bayrampasa y sus alrededores.
Turquía ha sufrido varios atentados a lo largo de los últimos meses. En este apartado destacan las dos explosiones del 10 de octubre en Ankara, que mataron a alrededor de 100 personas. Otro suceso tuvo lugar el 20 de julio en la ciudad de Suruc, en la frontera con Siria, cuando una explosión se cobró otros 30 muertos y dejó un centenar de heridos.
(Con información de RT)