Stanislas Wawrinka
El suizo estuvo en una tarde parisina espectacular, mientras que el serbio sintió el rigor físico y no pudo ante su rival. Es la segunda vez que Wawrinka levanta el trofeo. La primera vez fue cuando participó en la categoría junior. El nacido en Belgrado, entre lágrimas, felicitó al justo vencedor.
Gran partido
El suizo Stan Wawrinka alzó el trofeo de Roland Garros, tras vencer a un aguerrido Djokovic, quien no descansó lo debido, pero dio lo mejor de él para que esta final sea un verdadero espectáculo. Por su parte, el helvético volvió a tocar la gloria, ya que hace más de diez años, en la categoría junior, también ganó. El número ocho sorprendió a todo el mundo.
Un poco más de media hora de juego duró la primera manga que terminó en favor de Novak Djokovic, quien no la tuvo fácil, debido a que el primer juego lo ganó Wawrinka y se puso arriba en el marcador en dos ocasiones. Ante la exigencia, el líder del ATP, quien enfrentó hace menos de 24 horas a Andy Murray, reaccionó bien y comenzó a remontar, tanto que tras un disputado noveno ‘game’, el serbio se quedó con el set por 6-4.
El segundo set fue, desde el inicio, en favor del nacido en Lausanne, aunque el serbio no se la dejó fácil. Quien comenzó ganando fue Wawrinka, pero recién pudo ampliar su ventaja a dos ‘games’ cuando estaban empatados 4.-4. Djokovic remataba, servía, pero se notaba por momentos que la firmeza con la que se caracteriza hacía agua, el partido de ayer y el calor, no permitieron al de Belgrado estar arriba.
La tercera manga fue de lo mejor que se le vio a Wawrinka a lo largo de todo el campeonato, quien superó al serbio de manera especatcular y daba muestras de su buen estado físico, que evidentemente no era el mismo para el número uno mundial. En el cuarto juego, en favor del suizo, se apreció un buen servicio y dejó literalmente parado a su rival.
El helvético se hizo del terce set con grandeza, mientras que Djokovic estaba incómodo y comenzaba a quejarse.
Quien no se perdía ningún detalle de lo ocurrido a la vez que veía el partido entre el Basilea y Sion.
El cuarto set fue emotivo hasta el final. Lo comenzó ganando ‘Nole’, quien se puso 3 a 0 y parecía que el empate iba a consumarse en unos cuantos minutos, pero Wawrinka reaccionó, era un momento crítico y dejó de lado el mal humor y se volvió a concentrar.
La manga se puso 3 a 1 y el público comenzó a arengar y con el 3 a 2 el Philippe Chatrier estalló. El duelo era más emocionante de los que se pensaba, porque ante el empate, el serbio volvió a ponerse arriba en el marcador, pero al siguiente ‘game’ el helvético logró emparejar las acciones por medio de un gran 40-0.
Tras ello el partido se puso 5 a 4 en favor de Wawrinka, quien se sintió campeón y tras 51 minutos intensos derrotó a Novak Djokovic, quien cansado y decepcionado consigo mismo le extendió la mano. De esta manera, el líder del Top Ten le dijo adiós a su posibilidad de ser campeón en París y se le escapa por cuarta vez consecutiva el trofeo.
La previa
Todo listo para la gran final de Roland Garros. La capital francesa, la cancha Philippe Chatrier, será testigo de un atractivo duelo por la final del segundo Grand Slam del año. Novak Djokovic y Stanislas Wawrinka se encontrarán nuevamente en un campo de juego, pero esta vez en la tierra batida de París. Ambos llegan en gran forma y seguro veremos unos de los duelos más parejos de lo que va del año
El camino para el serbio empezó de buena manera. El primero en sufrir su gran técnica fue Nieminen, que no significó mayor problema para el número uno, al igual que Kokkinakis y Gasquet.
En el duelo del miércoles, frente a Rafael Nadal, se vio claramente que sabe en qué momentos pisar el acelerador para ir con todo por el partido a merced de su contrincante. Aquella vez se vio a un Djokovic en estado puro.
Hace unas horas vimos que ante la exigencia, ‘Nole’ tiene la capacidad de responder y fue así que contuvo la épica de su rival de las últimas 48 horas, Andy Murray. Este partido, que se alargó hasta el quinto set, fue muy bueno para él, porque se vio la eficacia en los remates, sin embargo, las pocas horas de descanso le puede jugar una mala pasada, y si llega ese momento, el nacido en Belgrado piensa así:
“He venido (a la sala de prensa) directamente desde la pista, porque tengo un partido muy importante mañana y necesito recuperarme. Lo que tenga dentro de mí, sea lo que sea, lo sacaré mañana en la pista, y espero que sea suficiente”.
Por su parte, Wawrinka, al inicio de la competición, tuvo en Johnson y en Simon a dos buenos ‘sparring’ para enfrentar y eliminar a Roger Federer. El nacido en Lausanne fue contundente a mitad de semana frente al ganador de 17 Grand Slams que no tuvo, precisamente, la mejor de sus presentaciones.
Los saques correctos y buenos servicios del número ocho ocasionaron que el nacido en Basilea se sintiera incómodo y se enoje consigo mismo por la falta de respuesta en gran parte del partido.
En estado de gracia llegó a enfrentar al francés Jo-Wilfried Tsonga, quien llegó a las ‘semis’, tras derrotar a Kei Nishikori. En el duelo, a Wawrinka se le complicó un poco el segundo set, de hecho lo perdió, pero pudo recuperarse y antes que el galo le revierta el partido.
Para mañana, el suizo manifestó: “Es increíble estar en la final del Grand Slam. He jugado muy bien desde el inicio del torneo, estoy realmente contento y sorprendido por lo bien que estoy jugando”. A su vez, declaró, que evita pensar lo más posible en la final para evitar sentirse nervioso.
Novak Djokovic
Stanislas Wawrinka
(Tomado de Larepublica.es)