Según el Ejército de Liberación Nacional (ELN), en la fase actual de aproximaciones exploratorias no habrá preacuerdos sino solo la delimitación de temas para platicar y pactar en la siguiente etapa, cuando deberá instalarse una mesa de concertación similar a la ya existente con las también guerrilleras FARC-EP, manifestó un mensaje de esa agrupación.
El ELN está dispuesto a conversar para llegar a consensos en la misma medida en que el Ejecutivo esté decidido a hacer lo mismo, insistió el pronunciamiento en el que no reveló otros detalles del proceso previo al ciclo de negociaciones.
Al referirse a versiones sobre supuestas divisiones en sus filas, ese movimiento aclaró que siendo una organización política alzada en armas y con más de 50 años de lucha, han sufrido ese fenómeno menos que el partido liberal o el conservador.
Es lógico que en toda colectividad de este tipo existan diferencias y matices, lo demás es otro cuento chino, añadió el editorial, publicado en el portal digital eln-voces.com.
Representantes gubernamentales dialogan en Cuba desde 2012 con voceros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), para hallar una salida negociada a la guerra, que dura más de 50 años, en tanto los encuentros con el ELN se han limitado hasta ahora a acercamientos exploratorios.
Sobre el accionar armado del ELN en esta coyuntura política, corresponde a la lógica que el presidente (Juan Manuel) Santos persiste en mantener: hacer la paz en medio de la confrontación militar, él considera que gana más réditos con amenazar a la insurgencia, algunos acuerdos se pueden hacer a las malas, pero la paz jamás, es una pedagogía equivocada, reza el texto.
La semana anterior el mandatario ordenó suspender los bombardeos contra los campamentos de las FARC-EP pero especificó que proseguiría la ofensiva contra el ELN.
A la paz se llega con hechos y mensajes de ese tipo, no con amenazas y más guerra, como la que adelanta el Gobierno contra todos los sectores sociales que reclaman sus derechos: campesinos, indígenas, trabajadores petroleros, mineros, empleados estatales, entre otros, subrayó la declaración fechada este lunes.
La confrontación interna ocasionó la muerte a unos 230 mil ciudadanos en el transcurso de más de medio siglo, el registro de víctimas ronda los 6,8 millones, según cifras oficiales.
(Con información de Prensa Latina)