El Ballet Hispánico de Nueva York ofrecerá escenas de la cultura musical y danzaria latina en el Teatro Mella de la capital cubana hoy y también mañana (domingo dos de noviembre).
Promueve, el conjunto, nexos entre la diáspora hispana mundial, a favor de la conservación de las raíces culturales y el diálogo entre comunidades distintas y cuenta con un repertorio de más de 100 obras.
Uno de los ballets que presentarán, El beso, del coreógrafo español Gustavo Ramírez, reflexiona sobre los significados del ósculo según el momento y grado de relación entre las personas.
A juicio del creador, los besos forman parte de la cultura ibérica, los damos al llegar a los sitios, al despedirnos, y hasta en los funerales, a menudo como muestra de afecto aunque pudiera entrañar otras significaciones.
Por su parte, Sortijas, concebido por Cayetano Soto, también de España, y con música interpretada por la cantante mexicano-estadounidense Lhasa de Sela, celebra los lazos que suelen establecer los latinos entre familiares y amigos.
Generalmente, esas relaciones enlazan distintas comunidades y más de una generación en especie de círculos que se amplían con los años.
Y Sombrerísimo, de la creadora belga colombiana Annabelle Lopez Ochoa, constituye una exploración de identidad, con referencias al mundo surrealista del pintor belga René Magritte, famoso por sus pinturas de hombres con sombrero hongo.
La edición 24 del Festival Internacional de Ballet de La Habana cuenta con la participación de compañías de Estados Unidos, Francia, Suiza, Argentina y Cuba.
(Con información de agencias)