Serán, justamente, los partidos que marcarán el arribo al segundo tercio de la temporada, cuya fase de clasificación amaneció hoy con apenas tres y medio juego de diferencia entre el líder y el ocupante de la séptima posición.
Y, entre los duelos que inician hoy, el que sostendrán Matanzas e Industriales en el Victoria de Girón de la capital yumurina crispa a los aficionados de todo el archipiélago, quizás, como ninguno de los otros siete.
Se trata del encontronazo entre la novena de guarismos más homogéneos hasta hoy y el equipo de la capital del país, que no deja indiferente a ningún cubano: "la mitad más uno lo adora, la mitad más uno lo odia", como escribiera —y no le dejaron publicar— una vez a un extinto relator del béisbol cubano.
Los Cocodrilos lideran, además de la tabla de posiciones, la mayoría de los acápites ofensivos —carreras, hits, promedio, OBP, impulsadas, bases robadas, boletos— y también mandan en casi cada departamento del pitcheo —le conectan apenas .233, tienen efectividad de 2.50 y es el único staff, además del de Pinar del Río, que acumula el doble de ponches (187) que boletos (70).
Solo en la defensa no brillan, pues su .974 (26 errores en 1012 lances) es inferior a la media del campeonato (.976).
Para colmo de bien, son el tercer equipo con mejor promedio cuando juega de home club y llegan al compromiso luego de vencer en par de ocasiones a Artemisa.
Los Leones, por su parte, jugaron el fin de semana en su cuartel general y cayeron en dos de tres desafíos contra Villa Clara, para descender del segundo al sexto escaño en la ubicación general.
Las huestes capitalinas solo han tenido dos jugadores de todos los días, primero que todo por la inestabilidad ofensiva de la mayoría de los jugadores de su line up. Han afrontado, además, dificultades para establecer una rotación abridora —amén de las carencias del bullpen— y, en sentido general, tienden a bajar ostensiblemente el nivel cuando no juegan en el Latinoamericano.
Desde la Serie 51, la pugna entre las dos selecciones marcha empatada a 12 victorias por bandos, sin incluir el play off de ese propio clásico doméstico, finiquitado con triunfo de 4-3 para Industriales.
Los azules ganaron 4-2 en la fase regular de la LI Serie y volvieron a imponerse, esa vez 5-4 (3-0 clasificatoria/2-4 segunda ronda) en la LII, cuando se estrenó el actual formato de competición. Y en la LIII vencieron los yumurinos 6-3 (1-2/5-1).
Empatados en la tercera posición aparecen los elencos de Granma (14-9) e Isla de la Juventud (15-10), los cuales atraviesan por una campaña exitosa y, junto a Ciego de Ávila, aparecen con grandes opciones de incluirse entre los ocho protagonistas de la etapa élite de la justa.
Por tanto, otra subserie atractiva es la que sostendrán Isla de la Juventud y Ciego de Ávila en el José Ramón Cepero de la capital avileña, toda vez que los Piratas, contra viento y marea, se mantienen en la zona de privilegio de la tabla de posiciones, exactamente en el cuarto puesto, y los Tigres, que juegan en casa para .750, marchan en la segunda posición.
El tercer mejor ubicado, Granma, recibe en el estadio Mártires de Barbados, de Bayamo, a Cienfuegos, un rival con marca negativa contra el que los alazanes pueden mantener su trote.
Villa Clara, el más reciente victimario de Industriales en La Habana, tratará de aprovechar el mal momento de Guantánamo —viene de ser barrido en casa por el vigente campeón Pinar del Río— cuando se vean las caras en el Augusto César Sandino, de Santa Clara.
Y Pinar del Río, hundido aún en la parte fría de la tabla, intentará acentuar su recuperación ante Mayabeque, el más débil de todos los contendientes.
El calendario se completa con los desafíos Las Tunas-Artemisa, Sancti Spíritus-Santiago de Cuba y Holguín-Camagüey, con los nombrados en primer término actuando como home club.
(Con información de beisbolcubano.cu)
Infografía: L. Eduardo Domínguez/Cubadebate.