Con la presencia de su fundador, el músico y pedagogo cubano Salomón Gadles Mikowsky, las amantes del piano presentes en la histórica instalación habanera fueron partícipes del suceso, cuyas palabras inaugurales estuvieron a cargo de Eusebio Leal, Historiador de la ciudad.
"Estoy convencido de que éste evento ayudará a borrar las barreras entre lo llamado culto y popular, aunque dicha vanguardia debe iluminar la participación y guiar a la intelectualidad cubana", aseguró.
El Teatro Martí, majestuoso en su nueva imagen equiparable a la de la gloria que tuvo antaño, resonó cuando la primera invitada especial de la noche, la rusa Alexandra Beliakovich tomó asiento e interpretó el Concierto para piano en fa mayor del estadounidense George Gershwin.
Tras un breve receso la pianista china Xiayin Wang evocó al ruso Sergei Rachmaninoff en su Concierto para piano No. 2 en do menor, ocasión para la que el embajador de su país en Cuba, Zhang Tuo, acompañado de su cuerpo diplomático, se mostrara renuente a dejar pasar semejante oportunidad.
Ambas concertistas tuvieron la virtud de ser acompañadas por la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, dirigida por el maestro Enrique Pérez Mesa, cómplice activo del derroche musical que cubrió la capital cubana.
En el cierre, que no estuvo exento de reverencias y vítores, los protagonistas y espectadores se marcharon tranquilos, sabiendo que éste era sólo el comienzo de un periplo musical para aquellos enamorados de las notas y los compases.
El II Encuentro de Jóvenes Pianistas agrupará a 23 jóvenes artistas de Cuba y otros países en unos 18 conciertos que se extenderán hasta el 29 de junio próximos en tres sedes habaneras.
(Con información de PL)