Uno de los obuses explotó cerca de una escuela y el otro en el techo de una casa. Una de las explosiones se cobró la vida de un niño de 8 años y otras once personas resultaron heridas.El incidente no causó daños en el hotel y los inspectores no se han visto afectados. Los inspectores de las organizaciones están actualmente en Siria, supervisando la destrucción de las cerca de 1.000 toneladas de material químico del país.(Con información de RT)