La oportunidad es real y, si "el diálogo de paz es exitoso, los beneficios para la región y el mundo son enormes", señaló tras agradecer el respaldo de la comunidad internacional a esas conversaciones.
En su artículo insistió en que no habrá amnistías, pero al mismo tiempo, abogó por buscar un punto medio entre justicia y paz". Se está construyendo un "comprensivo marco legal necesario basado en el derecho internacional", opinó.
Subrayó el Presidente que la verdadera paz se construirá durante muchos años y que una paz genuina requiere de un esfuerzo colectivo.
Las conversaciones entre el Gobierno y las FARC-EP comenzaron en Cuba desde el 19 de noviembre de 2012 en torno a cinco puntos, el primero de ellos relativo al desarrollo agrario integral, del que emanaron acuerdos en mayo último.
En la actualidad abordan la participación política, que incluye derechos y garantías para el ejercicio de la oposición, en particular para los nuevos movimientos que surjan tras la firma del acuerdo final que ponga fin a la guerra.
El pasado 19 de septiembre, al cierre del decimocuarto ciclo, la guerrilla reiteró en un comunicado su disposición de llegar a fórmulas que garanticen a los colombianos que el conflicto tiene fin.
La víspera, en un saludo a los asistentes al recién conluido foro nacional sobre drogas ilícitas, reaalizado aquí, ratificó su voluntad de avanzar en el proceso de paz por la ruta de los cambios y reformas de las estructuras económicas y políticas subyacentes en el fondo del conflicto.
(Con información de Prensa Latina)